Complicaciones en la recuperación de la manufactura nacional

La manufactura mexicana enfrenta dificultades en su recuperación

Se ha comentado ampliamente que la industria manufacturera mundial atraviesa por momentos complicados. En un reporte del Foro Económico Mundial publicado el 11 de noviembre se menciona que el COVID-19 mostró que las cadenas de suministro modernas son como un castillo de naipes, que colapsan en el momento en que se ven sometidas a cualquier tipo de presión sostenida. Muchas empresas que sufrieron los bloqueos y cierres globales se han dado cuenta de que la velocidad de la recuperación económica en países como Estados Unidos ha probado ser un proceso igualmente complejo e incierto. La obstrucción de puertos y la escasez generalizada de insumos y componentes han provocado una acumulación récord de pedidos pendientes de atender en las diferentes cadenas de suministro.

La crisis en la capacidad de contenedores podría durar hasta el cuarto trimestre de 2022, según la firma de investigación marítima Drewry. La escasez de componentes clave, incluidos los semiconductores, podría tardar aún más en resolverse. ¿La respuesta es seguir impulsando los pedidos con la esperanza de que estos problemas se resuelvan por sí solos? Dos años después de la pandemia, hay fuertes indicios de que las empresas globales están comenzando a darse cuenta de que las cadenas de suministro realmente necesitan una reforma radical.

Desde luego que la planta manufacturera de México no se ha salvado de los problemas y diversas ramas de actividad han presentado una evolución un tanto volátil en lo que va de este año. En esta entrega analizamos el comportamiento del valor de la producción de la industria manufacturera de México en dos periodos: primero, en el comparativo del tercer trimestre de 2021 respecto del mismo trimestre de 2020; y segundo, en el comparativo del acumulado de los primeros nueve meses de 2021 respecto de los mismos meses de 2020. Veremos cuales son los sectores de mayor y menor dinamismo, y analizamos la importancia relativa de cada actividad en el valor total de la industria manufacturera nacional en 2021.

El análisis aquí presentado se realiza con los datos de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) de INEGI, de la cual vale la pena destacar que no es un censo, es una encuesta, por lo que el valor de producción de ciertas industrias pudiera estar subestimado. No obstante lo anterior, la información presentada es por demás útil para comprender el desempeño económico de las actividades en los últimos dos años.

Datos del tercer trimestre de 2021

De acuerdo con la información de la EMIM, el valor de la producción manufacturera de México en el tercer trimestre de 2019 fue de 2.081 billones de pesos, en el mismo trimestre de 2020 fue de 2.092 billones y en igual trimestre de 2021 sumó 2.247 billones de pesos. Esto implica que en términos nominales (sin tomar en cuenta la inflación), el valor de la producción creció 7.4% entre 2020 y 2021, y aumentó 8.0% entre 2019 y 2021. Estas se ven como cifras muy positivas, pero al tomar en cuenta la inflación del periodo, el panorama se aprecia diferente, ya que el valor de la producción solamente aumentó 1.51% en términos reales entre 2020 y 2021, y se encuentra 1.78% por debajo en el comparativo de 2019 a 2021 (tomando en consideración los datos del tercer trimestre de cada año).

Ahora, si queremos analizar con mayor detalle la evolución del valor de la producción en términos reales en el comparativo del tercer trimestre de 2019 al mismo trimestre de 2021, tenemos que hay un grupo de 12 ramas de actividad que muestran un incremento, mientras que las restantes 9 ramas de actividad presentan un retroceso, indicativo de que aun no recuperan el valor de producción que tenían antes de la pandemia del COVID-19.

A continuación se presentan las diversas ramas de actividad, ordenadas de mayor a menor crecimiento durante el periodo del tercer trimestre de 2019 al mismo trimestre de 2021 (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento en términos reales, ordenados de mayor a menor crecimiento): Industrias metálicas básicas (36.51%); Fabricación de productos metálicos (33.51%); Industria de la madera (26.59%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (26.36%); Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (12.12%); Industria química (7.78%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (7.73%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (6.09%); Industria del plástico y del hule (5.03%); Industria alimentaria (4.57%); Industria del papel (3.52%); e Industria de las bebidas y del tabaco (2.54%). Podemos decir que estas ramas de actividad ya superaron la parte más complicada de la crisis y que en promedio se han recuperado.

En seguida se presentan las ramas de actividad que en el tercer trimestre de 2021 se encuentran con un valor de producción  inferior al observado en el tercer trimestre de 2019 (en paréntesis se indica el porcentaje de disminución en términos reales, ordenados de menor a mayor caída): Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-0.54%); Otras industrias manufactureras (-1.28%); Fabricación de maquinaria y equipo (-2.90%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-7.21%); Impresión e industrias conexas (-12.17%); Fabricación de prendas de vestir (-19.20%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-19.70%); Fabricación de equipo de transporte (-21.99%); y Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-27.80%).

De los datos presentados llama la atención  la fuerte caída en el valor de la producción de la rama de Fabricación  de equipo de transporte, en la que entra la fabricación de automóviles. Vemos un retroceso de –21.99% en términos reales entre 2019 y 2021, mientras que la caída de 2020 a 2021 es de -22.17%. Como se ha venido comentando, la rama de fabricación de equipo de transporte se ha visto impactada por la escasez de semiconductores y otros insumos para la producción. De igual forma, vemos que los sectores del vestido y del calzado y marroquinería siguen muy golpeados con niveles de producción  19.2% y 19.7% por debajo de lo observado en el tercer trimestre de 2019. En la entrega de la semana pasada comentábamos como el consumo nacional privado de bienes semiduraderos continúa deprimido, lo que explica la desfavorable evolución de estas dos ramas de actividad. De igual manera, preocupa cómo se ha afectado a la rama de Fabricación de equipo de computación, comunicación y medición, ya que presenta una caída de -27.80%, producto de la escasez de chips, componentes e insumos indispensables para la elaboración de sus productos.

Datos de los primeros nueve meses de 2021

Ahora analizamos la evolución  de la industria manufacturera nacional en el acumulado de los primeros nueve meses de 2021. De acuerdo con la información de la EMIM, el valor de la producción de la industria manufacturera fue de 6.180 billones de pesos en los primeros nueve meses de 2019 y cayó a 5.528 billones en los mismos meses de 2020. En el 2021 hemos estado en un proceso de recuperación por lo que éste subió a 6.641 billones de pesos en los primeros nueve meses de 2021. Esto significa que en términos nominales el valor de la producción manufacturera en 2021 está 20.1% arriba del observado en 2020 y 7.5% por encima del registrado en 2019. El panorama es un poco diferente cuando tomamos en cuenta la inflación  del periodo, ya que se aprecia que entre 2020 y 2021 el crecimiento real del valor de la producción fue de 14.24%, mientras que en el comparativo de 2019 a 2021 éste muestra un retroceso de -1.22%, lo que indica que en lo que va del año no se ha logrado alcanzar el valor de producción manufacturera precrisis COVID-19.

Al analizar la evolución a nivel de rama de actividad, vemos que en el comparativo de los primeros nueve meses de 2021 respecto de los mismos meses de 2019, hay 12 ramas de actividad que muestran crecimiento, mientras que las restantes 9 ramas de actividad presentan disminución, por lo que aún no recuperan su valor de producción  que tenían previo a las crisis ocasionada por el COVID-19.

A continuación se presentan las diversas ramas de actividad, ordenadas de mayor a menor crecimiento durante el periodo de los primeros nueve meses de 2019 a los mismos meses de 2021 (en paréntesis se indica la tasa de crecimiento en términos reales, ordenados de mayor a menor crecimiento): Industrias metálicas básicas (26.97%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (22.11%); Fabricación de productos metálicos (20.05%); Industria de la madera (18.95%); Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (9.29%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (5.33%); Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (4.55%); Industria alimentaria (4.37%); Industria del plástico y del hule (2.32%); Industria de las bebidas y del tabaco (1.71%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (1.23%); y Otras industrias manufactureras (0.72%).

En seguida se presentan las ramas de actividad que en el acumulado de los primeros nueve meses de 2021 se encuentran con un valor de producción  inferior al observado en los primeros nueve meses de 2019 (en paréntesis se indica el porcentaje de disminución en términos reales, ordenados de menor a mayor caída): Industria del papel (-2.10%); Industria química (-2.15%); Impresión e industrias conexas (-7.15%); Fabricación de maquinaria y equipo (-7.33%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (-10.13%); Fabricación de equipo de transporte (-13.52%); Fabricación de prendas de vestir (-21.86%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (-21.97%); y Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (-26.43%). De esta información, pues destaca lo mismo que señalábamos en el análisis del tercer trimestre con fuertes caídas en la rama de equipo de transporte, en los sectores vestido y calzado, así como en el de computo y equipo de medición.

Para entender cómo es que la caída en términos reales del valor de la producción de 9 ramas de actividad arrastra hacía abajo el valor total de la producción de la industria manufacturera, debemos analizar la participación relativa de cada una de las ramas de actividad en el total del valor de producción.

Con los datos de la EMIM podemos calcular la distribución porcentual de ésta en los primeros nueve meses de 2021 (en paréntesis se indica la participación porcentual): Fabricación de equipo de transporte (30.7%); Industria alimentaria (16.2%); Industria química (9.3%); Industrias metálicas básicas (9.2%); Industria de las bebidas y del tabaco (6.3%); Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (4.0%); Industria del plástico y del hule (4.0%); Fabricación de productos metálicos (4.0%); Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (3.7%); Fabricación de productos a base de minerales no metálicos (3.3%); Industria del papel (3.1%); Fabricación de maquinaria y equipo (2.2%); Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles (0.7%); Fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos, componentes y accesorios electrónicos (0.7%); Otras industrias manufactureras (0.5%); Fabricación de prendas de vestir (0.5%); Curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (0.4%); Impresión e industrias conexas (0.4%); Fabricación de muebles, colchones y persianas (0.4%);  Industria de la madera (0.3%); y Fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (0.2%).

Resulta evidente que la rama de fabricación de equipo de transporte, al representar casi una tercera parte del valor de la producción manufacturera (30.7%), y con una caída de su valor de producción de -13.52%, pues genera un arrastre hacía abajo de 4.15 puntos porcentuales en el valor total de producción de la industria manufacturera.

Conclusiones

Los datos del INEGI muestran que el valor de producción de la industria manufacturera nacional se encuentra por debajo del nivel que tenía en 2019 y esto se debe a que hay nueve ramas de actividad que presentan problemas serios, como es el caso de la fabricación de equipo de transporte, vestido, calzado y fabricación de equipo de cómputo. Veremos como es que a nivel global se resuelven los problemas de escasez de chips y semiconductores, así como la manera cómo México puede sumarse a resolver estos importantes retos. En el caso de vestido y calzado, su recuperación será paulatina en la medida en que se siga recuperando el mercado interno.

Es así que no se puede negar que las dificultades en la industria manufacturera continuaron en el tercer trimestre de 2021; sin embargo, el panorama económico general para el cierre de este año es favorable. Esto porque en los Estados Unidos las ventas el menudeo continúan fuertes (subieron 1.7% en octubre), además de que los recientes indicadores de la marcha económica en México, por parte del INEGI, denotan una mejoría.

El INEGI recién publicó que su Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) estima una variación positiva del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de 1.9% en octubre de 2021 respecto al mismo mes del año anterior.  Para los principales Grandes Sectores de Actividad del IGAE, se tiene que para las actividades Secundarias se calcula un incremento anual de 1.3% en octubre pasado y para el sector Terciario el aumento anual es de 2 por ciento.

Obvio que los retos para la industria manufacturera persistirán, pero en la medida en que se resuelvan los problemas logísticos y de escasez de componentes, otras ramas de actividad se seguirán recuperando. El gran riesgo que ahora se ve en el horizonte es el impacto que tendrá en el proceso de recuperación económica, los apretones monetarios por parte del Banco de México (los que ya se dieron más los que faltan para este año y 2022), pero ese tema será abordado en otra entrega.

Alejandro Gómez Tamez*

Director General GAEAP*

alejandro@gaeap.com

En Twitter: @alejandrogomezt

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