El C.P. Rafael Rubí, office managing partner Tijuana en Grant Thornton, explica cómo las autoridades fiscales han modernizado sus procesos mediante la automatización y el uso de algoritmos para detectar inconsistencias en tiempo real.
Principales puntos abordados:
- La importancia de la materialidad: enfatiza que presentar facturas (CFDI) o pedimentos ya no es suficiente ante una auditoría. Las empresas deben acreditar la materialidad, trazabilidad y razón de negocios de cada operación. Esto requiere integrar un “archivo de defensa” sólido que incluya contratos, evidencia fotográfica o documental, órdenes de compra y pruebas de ejecución de los servicios.
- Fiscalización electrónica y nuevos artículos: discute los riesgos derivados de nuevas disposiciones normativas, incluyendo el estricto control de proveedores bajo los artículos 69-B y 49 Bis. Se advierte que la autoridad puede restringir sellos digitales ante la detección de facturas consideradas falsas o de operaciones inexistentes.
- Gestión de inventarios y Anexos: comenta que existe una necesidad crítica de mantener una congruencia perfecta entre los controles internos de inventarios (Anexo 24 y Anexo 30), los estados financieros y los registros aduaneros. Cualquier discrepancia puede resultar en multas graves o la pérdida de la certificación de IVA e IEPS.
- Gobernanza y mejores prácticas: recomienda realizar auditorías preventivas y simulacros de revisión fiscal para detectar debilidades antes de que la autoridad intervenga. Se destaca la importancia de una supervisión rigurosa sobre la subcontratación de servicios especializados (REPSE) y la necesidad de profesionalizar el cumplimiento en todas las áreas de la empresa.
- Perspectiva del entorno actual: aunque el expositor menciona que las maquiladoras puras mantienen cierta estabilidad normativa, insiste en que el entorno de fiscalización se ha vuelto más agresivo, priorizando la recaudación y el control estricto sobre la facilitación del comercio.
