Reforma de 40 horas y T-MEC presionan la planeación de RH para 2027

Especialistas detallan los tres ejes de la agenda de RH al cierre de 2026: salario mínimo, jornada de 40 horas y negociaciones del T-MEC.

La agenda de Recursos Humanos en el cierre de 2026 gira en torno a tres ejes: el incremento al salario mínimo general, la entrada en vigor escalonada de la jornada de 40 horas y el seguimiento a las negociaciones del T-MEC. Especialistas del sector coinciden en que la acumulación de cambios normativos hace particularmente compleja la planeación para 2027.

¿Cuánto podría subir el salario mínimo?

Amado Díaz, líder del Comité Laboral de ERIAC Capital Humano, proyecta un incremento de entre 12% y 13%, similar al de años anteriores. Alejandro Navarro Borja, director general de la Asociación de Recursos Humanos de Occidente (ARIOAC), coincide en que el aumento será de doble dígito, mientras que los salarios generales de mercado crecerían entre 4.5% y 5%. El principal riesgo identificado es la compresión salarial: la reducción de la brecha entre el salario mínimo y el resto de las tabulaciones, con posibles ajustes mayores hacia 2028.

¿Qué implica la reforma de jornada de 40 horas para los empleadores?

A partir del 1 de enero de 2027, los empleadores deberán reducir dos horas la jornada semanal, con decrementos anuales hasta alcanzar las 40 horas en 2030. Según ARIOAC, 50% de las empresas consultadas ya opera con jornadas de 40 horas para personal administrativo y evalúa ajustes de plantilla para el operativo. La preocupación central es migrar de un modelo basado en horas a uno orientado a resultados. Persiste incertidumbre sobre los lineamientos de registro electrónico de asistencia que publicará la STPS.

¿Qué observa RH en las negociaciones del T-MEC?

El impacto del T-MEC en RH se concentra en las decisiones de inversión: nuevas plantas y ampliación de plantillas. También se sigue de cerca el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida, respecto al cual Díaz señala la necesidad de un proceso más equilibrado que garantice el derecho de defensa de los patrones.

Con información de El Economista