El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que Canadá se encuentra en “una guerra comercial con Estados Unidos” tras el colapso de las negociaciones bilaterales. El detonante inmediato fue la imposición de aranceles de 50 % sobre 20,000 millones de dólares (mdd) en exportaciones canadienses, equivalentes a 5 % del total que Canadá envía a su vecino.
¿Cuál es el estado actual del intercambio comercial entre ambos países?
De enero a junio de 2026, Canadá exportó mercancías a Estados Unidos por 200,174 mdd, un alza de 1.4% interanual, e importó bienes por 175,825 mdd, 1.9% más que en el mismo periodo de 2025.
¿Cuál es la respuesta canadiense?
Carney anunció represalias “dólar por dólar” a partir del 8 de septiembre y prometió apoyos económicos a las empresas afectadas. Calificó la propuesta estadounidense de “mal acuerdo” que comprometía la soberanía e industrias clave del país.
Antecedentes del escalamiento arancelario:
- Marzo de 2025: Trump impuso aranceles de 25 % a la mayoría de importaciones canadienses (10 % para energía y potasa) bajo la IEEPA; luego los elevó a 35 %. Los eliminó tras un fallo de la Corte Suprema en febrero de 2026.
- Marzo de 2026: la USTR abrió una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, lo que derivó en un arancel adicional de 10% a productos canadienses.
- 20 de julio de 2026: Trump emitió tres proclamaciones presidenciales con aranceles de hasta 50% a lácteos, bebidas espirituosas y otros sectores.
¿Cuál es la respuesta de Estados Unidos?
El presidente Donald Trump anunció que los aranceles estadunidenses sobre automóviles, camiones, piezas automotrices y acero de Canadá se incrementarán hasta 50 %, con entrada en vigor el 1 de enero de 2027. La medida se da tras el fracaso de las negociaciones comerciales bilaterales celebradas el viernes previo.
¿Qué motivó el anuncio?
Los dos países no lograron alcanzar un acuerdo comercial y cada parte responsabilizó a la otra del estancamiento. Trump comunicó la decisión a través de redes sociales, señalando que los gravámenes serán de cero por ciento para vehículos fabricados en Estados Unidos.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre el anuncio.
Con información de El Economista y Milenio
