Unos 40 países, entre los que destacan México y Canadá, sirven como punto para reenviar productos chinos a Estados Unidos a fin de eludir aranceles, causando pérdidas de recaudación fiscal entre 19 mil y 28 mil millones de dólares al año, reveló la Casa Blanca en un informe. La lista de naciones señaladas por esta red ilegal incluye también a la Unión Europea, Taiwán, India, Japón, Corea del Sur y Vietnam.
El documento indica que Pekín respondió a los aranceles de 2018 enviando sus mercancías a otros países para su empaquetado y un ensamblaje limitado. Este mecanismo de transbordo consiste en realizar el montaje final en un país diferente para no catalogar las mercancías como hechas en China, logrando enviarlas desde lugares con aranceles más bajos y poniendo en riesgo el empleo en Estados Unidos.
¿Cuáles son los señalamientos?
El asesor comercial de Donald Trump, Peter Navarro, señaló a China de llevar a cabo “una estafa” y de “blanquear sus exportaciones enmascarando su origen” a través de unos 40 países.
Navarro aclaró que los problemas planteados en el documento tienen más que ver con las naciones que facilitan esta evasión arancelaria e indicó que un motor chino en un sillón reclinable vietnamita sigue siendo un motor chino y afecta el trabajo estadounidense.
Para contrarrestar la situación, Navarro planteó que los nuevos marcos comerciales de la administración de Donald Trump incluirán sanciones para los socios que incurran en el reenvío de productos, recordando que Trump prometió poner fin a esto con aranceles más altos y una frontera mejor protegida.
Los cálculos del informe estiman que cada año se transbordan mercancías por un valor de entre 34 mil 200 millones y 303 mil millones de dólares, tomando una cifra central de 75 mil millones de dólares para calcular los ingresos fiscales perdidos.
México, entre los principales puntos de riesgo
El informe de la Casa Blanca clasifica a México dentro del primer nivel de países con riesgo elevado de transbordo ilegal, junto con Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán. De acuerdo con el documento, este grupo concentra grandes volúmenes de mercancías vinculadas con China y cuenta con plataformas importantes de exportación hacia Estados Unidos, aunque el riesgo señalado convive con flujos comerciales legítimos.
El documento también identifica al corredor Guanajuato-Querétaro como un posible punto de tránsito de mercancías vinculadas con China. Entre los productos señalados se encuentran motores eléctricos, generadores, transformadores y convertidores estáticos, correspondientes a las fracciones HS 8501 a 8504.
Una estimación del Departamento de Comercio de Estados Unidos calcula que alrededor de 67 mil millones de dólares en mercancías destinadas a ese país fueron transbordadas desde China a través de México, India y Vietnam durante 2025. Bajo el criterio utilizado por la dependencia, estos flujos habrían representado una pérdida estimada de 28 mil millones de dólares en ingresos arancelarios.
El informe señala que las operaciones pueden incluir ensamblaje ligero, acabado, pruebas, etiquetado, empaquetado, inspección, integración de componentes, almacenamiento, reemisión de facturas, modificación de documentos y reexportación. Estas actividades pueden realizarse en nodos de producción o de logística con el objetivo de modificar la apariencia del origen de las mercancías.
En el caso de México y Canadá, el documento señala que una mercancía vinculada con China podría ser enviada a alguno de estos países y presentada posteriormente como elegible para recibir tratamiento del T-MEC, lo que podría reducir el arancel específico aplicable a China. La Casa Blanca utiliza este escenario como ejemplo de arbitraje arancelario y evasión de derechos.
EE. UU. refuerza la vigilancia
El informe también plantea el desarrollo de un sistema de inteligencia artificial denominado “Detective Border”, diseñado para analizar información sobre embarques, rutas, clasificación de mercancías, relaciones entre empresas y capacidad productiva. El sistema busca identificar inconsistencias entre el origen declarado, las rutas de las mercancías y sus componentes, además de utilizar herramientas de visión computacional para revisar empaques, marcas e imágenes de rayos X.
A estas medidas se suma la Orden Ejecutiva 14411, que, según el documento, contempla mayores requisitos para importadores, garantías, revelación de propietarios y relaciones empresariales, requisitos de buena reputación, sanciones y mayor transparencia aduanera. El objetivo es facilitar que las autoridades actúen ante patrones de rutas sospechosas, declaraciones falsas de origen, diferencias de valor y discrepancias en la capacidad productiva.
De acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) citados en el informe, los embarques identificados con discrepancias posteriores a su liberación aumentaron 245%, de 93,744 a 323,677, al comparar periodos de 526 días antes y después de la toma de posesión. En el mismo periodo, las determinaciones de ingresos aumentaron 169%, de 9.6 mil millones a 25.8 mil millones de dólares.
El informe advierte que todavía no es posible determinar con precisión el efecto neto de las medidas adoptadas por la administración estadounidense, debido a que los datos comerciales y aduaneros se publican con rezago y algunas disposiciones de la Orden Ejecutiva 14411 aún se encuentran en proceso de implementación.
Con información de la Casa Blanca y La Jornada
