Registro electrónico de jornada: de obligación a ventaja estratégica

La obligación del registro electrónico de jornada en la LFT puede convertirse en una herramienta estratégica de productividad y planeación de RH.

La reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT) obliga a los patrones a registrar electrónicamente el horario de cada trabajador. Especialistas en recursos humanos señalan que, más allá del cumplimiento legal, el sistema genera un banco de datos que permite mejorar la productividad, planear la fuerza laboral y elevar el bienestar organizacional.

¿Qué información puede aportar el registro electrónico?

Arleth Leal, cofundadora del Colegio de Innovación en Recursos Humanos (CORH), y Yoani Aceves, Chief Talent Officer en Talenca, coinciden en que los datos captados por el sistema pueden revelar:

  • Áreas con horas extra recurrentes o sobrecarga de trabajo.
  • Cuellos de botella operativos y necesidades de redistribución de personal.
  • Zonas de mayor productividad dentro de la organización.
  • Señales tempranas de riesgo de renuncia, con base en patrones de faltas y horarios.
  • Indicios de liderazgos que desgastan a sus equipos, detectables a través del ausentismo frecuente.

¿Cómo aprovechar los datos más allá de la nómina?

Hasta ahora, la información de asistencia se usaba principalmente para el pago de nómina e incidencias. El cruce de esos registros con herramientas de inteligencia artificial amplía su utilidad hacia la planeación estratégica de la fuerza laboral.

Aceves recomienda modificar el nombre del sistema —de «reloj checador» a «registro inteligente» o «asistencia productiva»— para eliminar la connotación de vigilancia y facilitar su adopción cultural. Leal subraya que el reto no es adquirir el dispositivo, sino definir qué harán las organizaciones con la información que capture.

Con información de El Economista