En julio de 2026, la industria automotriz mexicana profundizó sus contracciones. Las exportaciones cayeron 9.7% interanual —la mayor baja para un séptimo mes desde 2021— con 261,534 unidades enviadas. La producción descendió 2.2%, acumulando tres meses consecutivos de retrocesos.
Los factores determinantes son la menor demanda en Estados Unidos, el endurecimiento arancelario y la incertidumbre por la revisión del T-MEC.
¿Qué marcas y modelos concentraron las mayores caídas en exportaciones?
Por marca, las contracciones más pronunciadas correspondieron a Nissan (-75.6%), Mazda (-35.4%) y Volkswagen (-34.8%). Las seis marcas con mayores desplomes representan el 32% de los envíos totales. En vehículos electrificados, el Honda Prologue registró una caída de 74% —de 3,244 unidades en julio de 2025 a 856 en julio de 2026— y la Blazer EV de General Motors pasó de 1,712 a 235 unidades exportadas. Este comportamiento refleja el impacto de la eliminación de incentivos para autos eléctricos en Estados Unidos.
El mercado estadounidense concentra el 76.1% de las exportaciones mexicanas de autos ligeros; en julio, esos envíos cayeron 10.4%, con 199,031 unidades frente a 222,182 en 2025.
¿Cuál es el panorama acumulado y qué riesgos señalan los analistas?
En el acumulado enero-julio, la producción suma 2,298,977 unidades con una caída anual de 0.65%, mientras las exportaciones retroceden 0.26% con 1,950,779 vehículos.
Banco Base advierte que el esquema de revisiones anuales del T-MEC impide planear inversiones de largo plazo bajo reglas estables. Señala además que la postura de Estados Unidos sobre reglas de origen y contenido asiático representa un riesgo directo para el sector.
El anuncio de Toyota de trasladar producción de la Tacoma a territorio estadounidense ilustra que incluso armadoras con alta integración regional pueden reubicar operaciones ante la incertidumbre regulatoria.
Con información de El Economista
