Obsolescencia operativa, el riesgo oculto en parques industriales de nearshoring

El superávit de México con EU sumó 102,581 mdd en el primer semestre de 2026, un récord histórico con alza de 6.6% anual.

Las métricas tradicionales de los parques industriales —absorción, ocupación y metros cuadrados desarrollados— resultan insuficientes para evaluar su competitividad a largo plazo en el contexto del nearshoring. Así lo plantea Cushman & Wakefield México, que identifica la obsolescencia operativa como el principal riesgo que enfrenta el sector industrial del país.

¿Qué cifras reflejan el dinamismo actual del mercado industrial?

La Ciudad de México registra una disponibilidad de aproximadamente 2.4% y más de 865,000 m² en construcción. Monterrey supera los 156 millones de pies cuadrados de inventario industrial y mantiene más de 10.7 millones en desarrollo.

¿Qué es la obsolescencia operativa y por qué representa un riesgo?

A diferencia del desgaste físico, la obsolescencia operativa surge de mantenimientos reactivos, procesos fragmentados y gestión desarticulada de infraestructura. Este deterioro puede afectar inmuebles con altos niveles de ocupación, reduciendo su capacidad para responder a estándares crecientes de automatización y flexibilidad.

¿Qué métricas deberían complementar la evaluación del sector?

Cushman & Wakefield México señala que el Facility Management y el Property Management deben trascender su función de soporte para convertirse en estrategias alineadas con objetivos de negocio. Entre los factores que adquieren relevancia estratégica destacan:

  • Anticipación de riesgos operativos
  • Optimización de recursos e infraestructura
  • Continuidad operativa frente a nuevas exigencias
  • Adaptabilidad a requerimientos de manufactura avanzada y automatización

La siguiente etapa del nearshoring, según la firma, no se definirá solo por quién ofrece más espacio disponible, sino por quién puede sostener un mejor desempeño de sus activos a lo largo del tiempo.

Con información de El Economista