La reforma que reduce la jornada laboral a 40 horas semanales omitió precisar su aplicación a los turnos nocturnos. Actualmente, esa jornada tiene un límite de 42 horas semanales, por lo que al llegar a 2030 quedaría por encima del nuevo tope legal. Especialistas identifican al menos cinco escenarios posibles.
¿Cuál es el problema central?
La reforma dejó sin cambios la duración diaria por tipo de jornada: 8 horas la diurna, 7 la nocturna y 7.5 la mixta. La reducción de dos horas por año operará entre 2027 y 2030, exclusivamente sobre la jornada diurna de 48 horas. La jornada nocturna no fue incluida en ese ajuste gradual.
Carlos Ferran Martínez, socio director de Ferran Martínez Abogados, señala que el diseño de la solución deberá ocurrir en los próximos meses o semanas.
¿Cuáles son los cinco escenarios?
- Reducir todos los tipos de jornada de forma proporcional. La nocturna llegaría a 35 horas en 2030, conservando la diferencia actual de 12% respecto a la diurna.
- Reducir solo la jornada diurna. La nocturna permanecería en 42 horas semanales, superando el límite legal de 40 horas.
- Igualar todas las jornadas a 40 horas. Eliminaría la lógica que reconoce mayor desgaste en el trabajo nocturno.
- Ajustar según si el descanso se toma dentro del centro laboral. La LFT establece que ese tiempo se computa como jornada; la empresa tendría que reducir horas ordinarias para no rebasar las 40.
- Permitir que el descanso se tome fuera del centro laboral. La jornada efectiva sumaría 39 horas semanales, sin rebasar el límite.
Diego García Saucedo, socio director de García Velázquez Abogados, llama a los empleadores a analizar sus horarios nocturnos y no llegar a 2029 sin un plan de cumplimiento.
Con información de El Economista
