Consar detecta esquemas de nomineras en retiros Afore y planes de pensiones

La Consar detectó que antiguas nomineras inflan retiros por desempleo de Afores y usan planes de pensiones con fines fiscales irregulares

La Consar detectó que empresas que operaban como nomineras —desplazadas tras la prohibición del outsourcing— ahora ofrecen inflar retiros por desempleo de las Afores y facilitar planes privados de pensiones con irregularidades fiscales. El organismo trabaja en coordinación con el SAT y el IMSS para cerrar estos esquemas.

¿Cómo funcionan los esquemas de inflación de retiros por desempleo?

Julio César Cervantes, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), explicó que gestores no autorizados realizan afiliaciones transitorias al tope máximo permitido —10 UMAs, equivalentes a 35,662 pesos— sin que necesariamente se hagan contribuciones al IMSS. Esto permite a los trabajadores retirar montos superiores a los que corresponden a su salario real.

En el primer semestre de 2026, 1.04 millones de trabajadores retiraron por desempleo un total de 22,546 millones de pesos, cifra sin precedentes para un periodo similar. Cervantes descartó que este crecimiento obedezca al comportamiento del mercado laboral.

¿Qué inconsistencias se detectaron en los planes privados de pensiones?

De los 3,656 planes privados de pensiones registrados de enero a mayo de 2026, 442 (12%) presentaron inconsistencias y fueron clasificados como sospechosos por la Consar. El regulador advirtió a empresas sobre los riesgos de adoptar estos esquemas:

  • El SAT puede detectar el uso indebido de las facilidades fiscales de los planes de pensiones.
  • Las empresas participantes pueden hacerse acreedoras a sanciones.
  • Los planes privados representan aproximadamente 800,000 millones de pesos, equivalentes al 2.5% del PIB.

La Consar solicitó al Congreso reformar el artículo 191 de la Ley del Seguro Social para que los retiros por desempleo se calculen con base en el salario promedio del último año, no en el último salario de cotización.

Con información de El Economista