La reforma de jornada laboral que reduce la semana de trabajo a 40 horas está en fase de implementación desde el 1 de mayo de 2026. Las empresas en México tienen hasta 2030 para completar la transición, pero una encuesta de EY identificó que 72% de las compañías no contaba con ninguna medida de adaptación al entrar en vigor la norma.
¿Qué deben hacer las empresas en lo que resta de 2026?
Especialistas recomiendan aprovechar el año para:
- Revisar y ajustar turnos operativos.
- Actualizar contratos individuales y colectivos de trabajo.
- Negociar acuerdos con trabajadores y sindicatos.
- Modificar el reglamento interno de trabajo, precisando las causales para tiempo extraordinario.
- Preparar la adopción del registro electrónico del tiempo de trabajo.
Estefanía Rueda, socia del despacho laboral Littler, señaló que la reducción de jornada implica una revisión integral de la gestión del tiempo. Cuanto antes actúen los empleadores, menor será el riesgo de quebrantamientos legales.
¿Cuál es la estrategia predominante entre las empresas?
Según una encuesta de WTW, el 70% de las organizaciones optará por ajustar horarios para mitigar el impacto de la reforma; solo el 30% realizará nuevas contrataciones. Sin embargo, siete de cada 10 empresas reconocen dificultades de disponibilidad de mano de obra.
¿Cuándo será exigible el registro electrónico?
La STPS diseña aún los lineamientos del denominado reloj checador. Alejandro Salafranca Vázquez, titular de la Unidad de Trabajo Digno de la STPS, indicó que la implementación será gradual y paralela a la reducción de horas, priorizando a grandes y medianas empresas. Los lineamientos se normará en un horizonte de cuatro años. No se prevé un operativo masivo de inspecciones a partir del 1 de enero de 2027, primera fecha en que la jornada pasará de 48 a 46 horas semanales.
Con información de El Economista
