La OCDE reconoce que las reformas pensionarias de México de la última década son positivas, pero advierte que el sistema aún requiere ajustes. Pablo Antolín, director de Pensiones y Seguros del organismo, señaló que los cambios realizados se alinean con recomendaciones de la OCDE, aunque los desafíos del mercado laboral y el cambio demográfico exigen adaptaciones continuas.
¿Qué reformas destacó la OCDE como avances concretos?
Antolín identificó dos cambios clave introducidos con la reforma de 2020:
- Incremento gradual de la tasa de contribución a las Afores: subirá de 6.5% a 15% del salario en 2030.
- Reducción de semanas mínimas de cotización para acceder a la pensión mínima garantizada, ampliando la cobertura.
El directivo señaló que con la tasa anterior de 6.5% era imposible generar pensiones adecuadas.
¿Cuáles son los desafíos pendientes?
El organismo identifica dos frentes prioritarios:
- Mercado laboral en transformación: la movilidad laboral y el crecimiento del trabajo independiente demandan mecanismos de ahorro flexibles para contratistas y trabajadores por cuenta propia.
- Cambio demográfico: sus efectos varían según el tipo de sistema pensionario, ya sea de reparto, de capitalización o mixto.
¿Qué modelo recomienda la OCDE?
El organismo recomienda sistemas mixtos que combinen el esquema público de reparto con la capitalización individual. Tanto América Latina como Europa convergen hacia ese modelo desde puntos de partida distintos: la primera incorpora pensiones mínimas a sus sistemas de capitalización, mientras que la segunda introduce cuentas individuales a sus esquemas de reparto.
Con infomación de El Economista
