Los aranceles estadounidenses del 25 % a vehículos fabricados en México impulsan el traslado de producción de cuatro armadoras globales. Toyota mudará la Tacoma de Tijuana a Estados Unidos; Honda reubicaría la HR-V de Celaya; Stellantis desplazará pickups; y Nissan trabaja en reducción de costos tras cerrar su planta de CIVAC en Morelos.
¿Qué indicadores reflejan el impacto en la industria automotriz mexicana?
Según el INEGI, en junio de 2026 la producción de vehículos ligeros cayó 1.9 % anual y las exportaciones se desplomaron 9.2 %. La Oficina del Censo de Estados Unidos registró una caída de 11.3 % en las compras estadounidenses de vehículos y autopartes mexicanas durante el primer trimestre del año, de acuerdo con información citada por el columnista Enrique Quintana.
Según datos de Bloomberg citados por Quintana, el arancel promedio efectivo que pagan los autos producidos en México al ingresar a Estados Unidos alcanza casi el 19 %.
¿Qué otros factores presionan a las armadoras?
Además de los aranceles, la competencia de vehículos eléctricos chinos incide en las decisiones de reubicación. México fue en 2025 el principal destino mundial de autos eléctricos chinos, con cerca de 573 mil unidades registradas hasta noviembre, según datos de la Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM).
Iván Espinosa, director ejecutivo de Nissan, señaló que los aranceles “”están haciendo que parte de la gama de vehículos que llevamos desde México sea difícil de vender””.
Con información de El Financiero
