El tema de seguridad económica se perfila como uno de los cambios que podrían incorporarse en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), mientras el gobierno federal impulsa una estrategia para fortalecer la producción nacional en sectores estratégicos, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
¿Qué implica la inclusión de la seguridad económica en el T-MEC?
El funcionario explicó que el tratado vigente solo contempla disposiciones generales sobre economías no de mercado, pero carece de una regulación específica en materia de seguridad económica. Añadió que este concepto abarca la protección de las cadenas de suministro, el acceso a minerales críticos y otros insumos estratégicos ante el contexto internacional.
Las negociaciones entre México y Estados Unidos han incluido temas como cadenas de suministro, insumos provenientes de economías no de mercado, reglas de origen, minerales críticos y una mayor integración productiva regional.
En este contexto, Ebrard señaló que el gobierno busca reducir la dependencia de importaciones e incrementar la producción nacional en industrias como la farmacéutica, los semiconductores y la automotriz.
Indicó que México produce actualmente 82 ingredientes farmacéuticos activos (API) y trabaja con la industria, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y el secretario de Salud, David Kershenobich, para ampliar esa capacidad.
Respecto a los semiconductores, explicó que también se impulsa una política para atraer inversiones en centros de datos y componentes electrónicos, aprovechando la presencia de empresas internacionales establecidas en el país.
En la industria automotriz, afirmó que el objetivo es sustituir gradualmente la importación de vehículos destinados al mercado interno por unidades fabricadas en México. Como ejemplo, mencionó proyectos de General Motors para producir en el país modelos que actualmente se importan desde Asia, entre ellos el Aveo, y señaló que la empresa dejará de importar aproximadamente la mitad de los vehículos que actualmente trae desde China.
Ebrard indicó que, una vez concluidas las conversaciones previstas para el 20 de julio con Estados Unidos, podrá informar sobre los avances alcanzados. Asimismo, rechazó que exista una desaceleración económica derivada de la incertidumbre comercial y sostuvo que el gobierno ha trabajado de forma permanente con el sector privado durante las negociaciones. Añadió que la principal preocupación era la continuidad del T-MEC y que ese escenario ya fue superado.
Sheinbaum destaca certidumbre para inversiones
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el esquema de revisiones anuales acordado con Estados Unidos fortalece la certidumbre jurídica y económica para la región, al mantenerse vigente el T-MEC y existir la posibilidad de extender su vigencia por periodos adicionales de 16 años antes de 2036.
La mandataria aclaró que la revisión no está relacionada con temas de seguridad, la reforma al Poder Judicial u otros asuntos de la agenda bilateral, sino con la estrategia comercial de Estados Unidos.
En este contexto, el artículo 32.10 del T-MEC establece que las partes deben notificar cuando inicien negociaciones de un tratado de libre comercio con un país considerado como economía no de mercado, definición aplicable a países que alguna de las partes clasifique de esa forma para efectos de sus leyes de defensa comercial y con los que no mantenga un tratado de libre comercio.
De acuerdo con el gobierno mexicano, este debate forma parte de la revisión del T-MEC y de la estrategia para atraer inversiones que fortalezcan el contenido regional, manteniendo reglas claras para las empresas establecidas en el país.
Con información de El Economista
