En 2025, las renuncias recaudatorias en México sumaron 1.58 billones de pesos, equivalentes a 4.4% del PIB, cifra superior al gasto en inversión física del mismo año, que fue de 770,199 millones de pesos (2.2% del PIB). Así lo señala el informe de Oxfam México titulado «¿Incentivos para quién? Renuncias recaudatorias que subsidian a los más ricos».
¿Qué son las renuncias recaudatorias?
Son los ingresos que el gobierno deja de percibir al otorgar tratamientos fiscales diferenciados: exenciones, deducciones y tasas reducidas que disminuyen la carga tributaria de ciertos sectores o contribuyentes.
¿Quiénes concentran los beneficios?
De acuerdo con Oxfam México, la distribución de estos beneficios muestra una marcada concentración:
- 75 de cada 100 pesos de deducciones personales de ISR se concentraron en el 10% de los hogares con mayores ingresos.
- 80 de cada 100 pesos de deducciones empresariales para compra de vehículos se concentraron en el 10% de las empresas más grandes.
¿Cuál es el problema de transparencia?
Oxfam señala que estas renuncias operan con niveles de supervisión inferiores a los del gasto público convencional. A diferencia del presupuesto ordinario, no se discuten en el Congreso, carecen de evaluación de desempeño y no tienen mecanismos de rendición de cuentas ni obligación de demostrar que cumplen su objetivo.
La organización las define como un «presupuesto paralelo» que funciona como herramienta de política pública, y propone revisarlas para garantizar que sean progresivas, transparentes y sujetas a control democrático.
Con información de El Economista
