JP Morgan advierte que la revisión del T-MEC, que inicia formalmente el 1 de julio de 2026, trascenderá los ajustes comerciales. Según un análisis de la institución, Estados Unidos utilizará cada vez más la relación comercial como herramienta de presión para avanzar objetivos en seguridad, migración y control de cadenas de suministro, añadiendo incertidumbre persistente a las decisiones de inversión en los tres países.
¿Cuál es el escenario base de JP Morgan para el T-MEC?
La institución considera que el escenario más probable es la continuidad del esquema trilateral. Las cadenas de suministro de Norteamérica se encuentran altamente integradas tras más de tres décadas de apertura comercial.
Una eventual ruptura requeriría nuevas negociaciones, cambios legislativos y varios años de implementación. El reporte señala: “”Creemos que el riesgo de una rescisión total es menor de lo que parece””.
¿Qué temas concentrarán las negociaciones?
El análisis, elaborado por Nur Cristiani, directora de Estrategia de Inversión para América Latina de JP Morgan, y Mary Sangurima, estratega global de inversiones de la firma, identifica los siguientes focos:
- Endurecimiento de reglas de origen y mecanismos de verificación para limitar el ingreso indirecto de productos vinculados con China.
- Mayor supervisión de cadenas de suministro tecnológicas, dado que México se convirtió recientemente en el principal exportador de tecnología avanzada hacia Estados Unidos.
- Diferencias sobre el trato a empresas estatales y privadas, protección de inversiones y mecanismos de solución de controversias.
- Inquietudes de inversionistas estadounidenses y canadienses por las reformas judiciales implementadas en México en 2024.
¿Por qué es relevante el resultado de la revisión?
El reporte destaca que está en juego un flujo comercial de bienes valuado en 1.5 billones de dólares anuales, equivalente a aproximadamente 5% del PIB de Estados Unidos. JP Morgan concluye que la revisión se enfocará menos en ampliar el comercio y más en fortalecer los requisitos de acceso a los beneficios del T-MEC.”
USCC: T-MEC es mecanismo clave para contener el costo de vida en EU
Por su parte, la Cámara de Comercio de Estados Unidos (USCC) señaló que el T-MEC funciona como mecanismo crítico para contener el costo de vida, al mantener un comercio de alimentos estable y eficiente en Norteamérica.
Un análisis de la Universidad de Purdue estima que el acuerdo redujo el nivel de precios alimentarios en 22 puntos de índice para 2024, equivalente a un ahorro de aproximadamente 500 dólares anuales por familia estadounidense.
El estudio de la Universidad de Purdue, respaldado por la Asociación de Refinadores de Maíz y la Coalición Agrícola para el T-MEC, cuantificó que cada reducción de un punto porcentual en aranceles preferenciales moderó el avance anual de los precios en 0.6 puntos porcentuales. Ese beneficio acumulativo representa una baja de 2.8% al cabo de una década.
¿Qué ocurriría si se eliminaran las preferencias arancelarias del T-MEC?
El mismo análisis proyecta que una reversión simétrica de las preferencias arancelarias elevaría el índice de precios alimentarios entre 12 y 13 puntos por encima del nivel de referencia en diez años.
Contexto del sector retail y restaurantero
La Federación Nacional de Minoristas —en coordinación con sus contrapartes de México y Canadá— destacó la previsibilidad arancelaria como factor crítico para la competitividad del sector retail. Por su parte, la Asociación Nacional de Restaurantes advirtió que la plena vigencia del T-MEC es vital para una industria con márgenes de ganancia estrechos, dado que las importaciones desde México y Canadá son indispensables para garantizar el abastecimiento durante todo el año.
En abril de 2026, las importaciones de Estados Unidos registraron una inflación anual de 3.73%; al excluir energéticos, el indicador se moderó a 2.49%, mientras que los alimentos, piensos y bebidas se encarecieron solo 0.1%.
Con información de El Economista y El Financiero
