El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una Orden Ejecutiva destinada a fortalecer la aplicación de las leyes aduaneras estadounidenses mediante una reforma integral. Esta medida busca combatir la evasión de aranceles, el fraude aduanero y el incumplimiento de las normas en la cadena de suministro para proteger la economía y la seguridad nacional.
¿Cuáles son las nuevas exigencias para los importadores registrados?
La orden instruye al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. (CBP) a reforzar las exigencias para los importadores registrados (IOR).
Las disposiciones incluyen el aumento de los requisitos de fianza y la obligatoriedad de mantener un nivel mínimo de activos nacionales tangibles. Asimismo, se aplican requisitos más estrictos para la entrada formal de los IOR extranjeros, se autoriza únicamente a los IOR estadounidenses a presentar la declaración informal, se impone un requisito de buena reputación y se incrementan los procedimientos de verificación para las entidades vinculadas a la importación de mercancías.
¿Cómo se penalizará el incumplimiento de las normativas vigentes?
El mandato intensifica la aplicación de las leyes actuales al establecer una multa mínima del 50 %, lo que limita la discreción de la CBP para reducir las sanciones a los infractores.
Adicionalmente, se ordena al DHS mejorar la incautación y eliminación de importaciones que no cumplan con la normativa, reduciendo las cargas regulatorias para el abandono voluntario y autorizando la eliminación por terceros.
El DHS también deberá publicar informes anuales de transparencia y proponer legislación para fortalecer la aplicación aduanera.
¿Por qué se implementa esta reforma integral en las aduanas?
El presidente Trump reconoce el papel fundamental de la aplicación de la normativa aduanera para la seguridad nacional y la economía, señalando la necesidad de tomar medidas para abordar problemas de larga data.
Según el documento, las ineficiencias sistémicas, las lagunas legales y los procesos obsoletos permitían a actores malintencionados eludir la ley federal. La nueva política busca promover el comercio lícito, garantizar el cobro de aranceles y armonizar las prácticas estadounidenses con socios comerciales extranjeros que restringen las operaciones de importadores extranjeros sin socios nacionales verificados.
¿Cuándo entrarán en vigor los cambios comerciales?
Las reformas contempladas no entrarán en vigor de inmediato. El DHS y la CBP colaborarán con las partes interesadas mediante el proceso reglamentario estándar para permitir que las operaciones afectadas se ajusten.
Esta medida da continuidad a la Política Comercial “Estados Unidos Primero” del presidente Trump, bajo la cual se suspendió la laguna jurídica de minimis para evitar la entrada de productos baratos y fentanilo ilícito. Además, mediante la Ley “One Big Beautiful Bill Act”, el Presidente derogó permanentemente la base legal para la exención de minimis a nivel mundial, con vigencia a partir del 1 de julio de 2027.
¿Qué implica la medida para los registros de importador/exportador?
Los registros de Importador/Exportador Autorizados (IOR) estarán sujetos a inspección minuciosa. Las fianzas y liquidaciones podrán recibir multas, y las importaciones informales para personas y empresas no nacionales dejarán de ser viables.
Javier Amieva, coorganizador del Port-Laredo Global Trade Summit’26, indicó que la orden incrementa las exigencias regulatorias y responsabilidades para empresas e intermediarios solidarios en operaciones de importación.
Susan S. Thomas, Comisionada Ejecutiva Adjunta de la Oficina de Comercio del CBP, señaló que la medida permite detectar mejor a agentes comerciales deshonestos que intentan infringir normas, subvaluar mercancías o incumplir obligaciones fiscales.
Para empresas mexicanas que exportan regularmente al mercado estadounidense, el principal reto será garantizar una trazabilidad más robusta de sus operaciones y mantener actualizada la información requerida por las autoridades aduaneras.
Con información de la Casa Blanca y El Financiero
