Producción de acero bruto en México cae por menor demanda y aranceles de EE. UU.

La producción de acero bruto en México cayó 6% en 2025 y la OCDE proyecta un crecimiento marginal de 0.6% para 2026.

La producción de acero bruto en México sufrió una caída a una tasa interanual de 6% durante 2025. De acuerdo con las proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), este sector presentará un crecimiento de apenas 0.6% en 2026.

El acero crudo, metal en su primer estado sólido tras la fundición, sirve como base para productos laminados que se utilizan en la construcción de infraestructura, la fabricación de chasis, componentes automotrices y maquinaria industrial pesada.

¿Cuáles fueron los motivos del descenso en la actividad siderúrgica nacional?

La disminución de la producción de acero bruto en el país se debió principalmente a una menor demanda interna. A este factor se sumó el impacto de los aranceles estadounidenses más altos sobre el metal, una situación que redujo el acceso de México a su principal mercado de exportación.

Para responder a este escenario, el Congreso mexicano aprobó en diciembre de 2025 diversas enmiendas a la Ley General de Impuestos a la Importación y Exportación, con las cuales se incrementaron los aranceles a las importaciones de acero de naciones sin acuerdos comerciales con México, bajo la estrategia del Plan México.

¿Qué impacto tienen estas medidas en el comercio mexicano?

Estas modificaciones buscan contrarrestar las prácticas comerciales desleales y promover la sustitución de importaciones al fortalecer la producción nacional.

A pesar de los ajustes en la política comercial, la OCDE proyecta que la producción se recuperará solo marginalmente en 2026, antes de fortalecerse más fuertemente hasta 2030.

¿Cuál es la situación de la industria siderúrgica a nivel mundial?

En un informe difundido este jueves, la OCDE destacó que la capacidad mundial de producción de acero continúa expandiéndose a pesar de las sombrías perspectivas para la demanda. La Organización proyecta que el exceso de capacidad aumentará a 745 millones de toneladas para 2028, lo que representa 319 millones de toneladas más de lo que producen actualmente los países miembros de la OCDE, acercándose a los máximos históricos de la última crisis del acero de hace una década.

¿Qué rol juega China en el mercado internacional de acero?

La OCDE señaló nuevamente a China como una de las principales causas del problema de sobrecapacidad. Aunque la República Popular China no ha ampliado significativamente su capacidad de producción en los últimos años, la débil demanda interna ha impulsado un importante impulso exportador.

Los fabricantes de acero chinos enviaron un récord de 131 millones de toneladas de acero a los mercados extranjeros en 2025, el equivalente a alrededor de 14% de su producción anual de acero bruto ese año y un aumento de 153% con respecto a 2020.

Actualmente, China se encuentra de nuevo en una senda expansiva con hasta 38.6 millones de toneladas de nueva capacidad planificada hasta 2028, superando por varios millones de toneladas la capacidad actual de Italia, el segundo mayor productor de la Unión Europea. Esta se perfila como la mayor expansión nacional planificada en el mundo.

¿Cómo afectará el entorno global a la industria del acero?

A escala mundial, las adiciones planificadas de hasta 138.8 millones de toneladas de capacidad hasta 2028 representan un aumento de 5.7% en comparación con los niveles de 2025.

En contraste, se prevé que el crecimiento de la demanda mundial seguirá siendo lento, en torno a 0.9% anual hasta 2030. Factores como el conflicto en Oriente Medio, el aumento de los precios de la energía y las interrupciones en las cadenas de suministro añadirán más obstáculos al sector.

A medida que se amplía la brecha entre la producción y la capacidad, las tasas de utilización mundial pueden caer de 76% en 2025 a 74% o menos en 2028, intensificando la presión financiera en toda la industria.

Respecto a este panorama global, la OCDE declaró que los países con exceso de capacidad están inundando con acero los mercados mundiales.

Con información de El Economista