México se perfila para capitalizar una segunda ola de relocalización industrial (nearshoring) ante la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este impulso ocurre a pesar de una nube de incertidumbre regulatoria y fiscal que frena el ritmo de las inversiones, según coincidieron líderes de la industria manufacturera y analistas financieros en un evento organizado por MUNDI.
Impacto de las reglas de origen en el sector automotriz
El incremento del valor de contenido regional en la industria automotriz detonará una segunda ola de nearshoring, lo cual beneficiará directamente a la industria de autopartes de México, explicó Alberto Bustamante, presidente de la Agencia Nacional de Proveedores del Sector Automotriz (ANAPSA).
Durante las negociaciones binacionales se planteó elevar el contenido regional y nacional del T-MEC del 75% al 85% en partes y componentes de Norteamérica, estableciendo que el 50% de este monto sea estadounidense.
Bustamante advirtió que la industria estadounidense no sería tan competitiva sin las autopartes producidas en México. Por ello, instó a cuidar esta cadena productiva para evitar el riesgo de entrar en recesión si se golpea al sector automotriz.
El presidente de ANAPSA refirió que la relación de Estados Unidos con México ‘es como la de una esposa celosa: al incrementar el valor de contenido regional, el mensaje es ‘eres mío y de nadie más’’. Esta situación obligará a sustituir las cadenas de suministro asiáticas y chinas por componentes norteamericanos, un escenario donde México destaca como el único país competitivo de la región para proveer dichas autopartes.
Divergencias en las proyecciones de negociación
Las perspectivas sobre el desarrollo de las negociaciones del T-MEC muestran divisiones. Alberto Bustamante prevé un cierre de negociaciones exprés para finales de año, impulsado por el endurecimiento de las reglas de origen automotrices.
Por el contrario, la subdirectora de Estudios Económicos de Banamex, Paulina Anciola, anticipó un escenario más complejo consistente en una prórroga de evaluaciones anuales que mantendrá la guardia alta hasta 2028.
Necesidad de políticas públicas y certidumbre
Para aprovechar la segunda ola de nearshoring es necesario implementar políticas públicas que fortalezcan la manufactura, impulsen programas como IMMEX, faciliten el comercio exterior y generen certidumbre, demandó Israel Morales, director nacional del Comité de Relación México Estados Unidos y de Asuntos Internacionales del Index.
Morales comentó que la incertidumbre generada por la reforma al Poder Judicial quedó temporalmente mitigada tras anunciarse su aplazamiento, despejando el camino para la agenda comercial norteamericana.
Asimismo, instó a aprovechar la política fiscal de Donald Trump, que ofrece una tasa del 10% de ISR para incentivar el reshoring en Estados Unidos, manteniendo a México como un socio estratégico.
Por otra parte, la directora general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Pinturas y Tintas, Flor González, señaló la existencia de trabas en el país, como la porosidad y la falta de conocimiento regulatorio de la Marina en el comercio exterior.
Esta situación frena productos e insumos químicos indispensables, mientras permite el acceso a pinturas de aerosol de China con alto contenido de plomo y sin pagar aranceles, lo que genera incongruencias en el comercio exterior.
Finalmente, Paulina Anciola lamentó que este tipo de señales contradictorias del gobierno, que promueve la inversión pero impulsa reformas que generan incertidumbre, frenen la llegada de nueva Inversión Extranjera Directa (IED).
Con información de El Economista
