Estados Unidos reforzará su control aduanero con inspecciones más estrictas y nuevos requisitos para importadores y exportadores.
El Presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva orientada a combatir la evasión de aranceles, el comercio ilegal y otras prácticas que, según Washington, afectan su seguridad nacional y su economía. El gobierno estadounidense implementa estos cambios para resolver de manera inmediata las fallas en la supervisión de mercancías.
El documento señala que entre las irregularidades detectadas se encuentran la subvaloración de mercancías importadas, la omisión de información relevante sobre los Importadores Registrados (IOR) y diversos esquemas utilizados para evitar el pago de impuestos y cuotas comerciales.
Estas prácticas, sostiene la orden firmada, amenazan la seguridad nacional, socavan las relaciones exteriores, perjudican a las empresas nacionales y dañan a los estadounidenses. Lo anterior contempla una reforma del sistema aduanero que incluirá acciones de agencias federales y posibles cambios legislativos.
Uno de los principales objetivos de la reforma es atender los problemas asociados al esquema conocido como “de minimis”, el cual durante años permitió el ingreso de paquetes de bajo valor con requisitos simplificados.
Según el Gobierno estadounidense, el crecimiento acelerado de estos envíos ha dificultado la supervisión y el cumplimiento de las normas comerciales.
Como parte de las nuevas disposiciones, en un plazo de 180 días todos los IOR deberán mantener una “buena reputación” ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Este criterio se evaluará con base en el historial de cumplimiento de las leyes aduaneras y comerciales, así como en el pago oportuno de obligaciones fiscales.
Con información de Reforma
