Pobreza laboral en México cae a su nivel más bajo en el primer trimestre de 2026

Cifras de la ENOE (INEGI) indican que la pobreza laboral en México bajó a un mínimo histórico de 30.7% en el primer trimestre de 2026 y el empleo formal sumó 552 mil plazas anuales.

El mercado laboral mexicano consolidó una trayectoria de estabilidad y resiliencia estructural durante los primeros tres meses del año. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el periodo se caracterizó por un incremento en la creación anual de puestos de trabajo, bajos niveles de desempleo y una reducción histórica en los indicadores de vulnerabilidad social de los hogares.

Un componente central del reporte técnico es el comportamiento del poder adquisitivo. Las estimaciones de pobreza laboral (el porcentaje de la población cuyos ingresos provenientes del trabajo son insuficientes para adquirir la canasta alimentaria básica) disminuyó del 33.9% en el primer trimestre de 2025 al 30.7% en el mismo lapso de 2026. 

Esta contracción interanual representa el nivel más bajo para esta métrica desde que el organismo autónomo tiene registro en el país.

Dinámica sectorial y generación de empleo

Durante el trimestre de análisis, la población ocupada total en el territorio nacional alcanzó los 59.6 millones de personas. 

En su comparación interanual, el mercado absorbió a 552 mil personas adicionales respecto al primer trimestre de 2025, un avance impulsado de forma combinada por las actividades industriales y el sector terciario.

El balance del INEGI destaca los siguientes incrementos en la ocupación por ramas productivas:

  • Servicios diversos: encabezaron el dinamismo nacional con la incorporación de 207 mil personas.
  • Comercio: sumó 91 mil puestos de trabajo a tasa anual.
  • Industria manufacturera: registró un repunte de 90 mil plazas fabriales.
  • Otros sectores al alza: la construcción, los servicios de alojamiento (restaurantes y hoteles), los transportes y el sector de comunicaciones mantuvieron un ritmo favorable de contratación.

A pesar de registrarse un ligero ajuste a la baja en el comparativo trimestral inmediato debido al comportamiento estacional de las actividades agropecuarias y el comercio minorista, los servicios sociales, profesionales y corporativos contrapesaron la tendencia.

Desocupación e informalidad en niveles mínimos

En lo referente a las condiciones de desocupación, la tasa de desempleo se ubicó en un 2.6% de la Población Económicamente Activa (PEA), manteniendo una consistencia prácticamente idéntica frente al periodo previo y situándose dentro de los rangos mínimos históricos para la economía mexicana.

Finalmente, el rubro de la informalidad laboral reportó una disminución marginal al bajar del 55.0% al 54.8% en su comportamiento trimestral. 

Esto implicó que un universo de 259 mil personas abandonaron la condición de informalidad para integrarse a esquemas regulados o por transiciones del mercado, apuntalando el diagnóstico institucional de una fuerza laboral que, frente a la volatilidad del entorno global, conserva condiciones de solidez y mejora en los ingresos familiares.

Con información de la STPS.