En este webinar, Rodrigo Pérez, socio director de comercio exterior en Winbridge Business Group, aborda la importancia de administrar correctamente los desperdicios y mermas dentro de las empresas IMMEX, destacando que estos materiales no deben considerarse simplemente como residuos operativos, sino como mercancías sujetas a control aduanero.
Explica que las empresas que importan temporalmente insumos bajo el programa IMMEX tienen la obligación de llevar un control adecuado de todos los materiales que ingresan al país, incluyendo aquellos que no forman parte del producto final o que se generan como resultado del proceso productivo.
Durante la sesión el expositor aclara los conceptos de desperdicio y merma desde la perspectiva de la legislación aduanera:
- Los desperdicios corresponden a materiales físicos y tangibles que resultan de la producción o que se vuelven inutilizables, obsoletos o dañados, incluyendo elementos como empaques, embalajes y otros materiales asociados a las mercancías importadas.
- Las mermas se refieren a pérdidas inherentes al proceso productivo, como evaporaciones o consumos de materiales que dejan de existir físicamente durante la transformación de los productos.
Rodrigo Pérez enfatiza que los desperdicios generados bajo un programa IMMEX también deben recibir un tratamiento aduanero específico. Para ello, se presentan las distintas alternativas permitidas por la normativa, como el retorno o exportación de los desperdicios, el cambio de régimen para convertirlos en mercancía definitiva, su transferencia a empresas autorizadas para reciclaje o acopio, la destrucción mediante los procedimientos establecidos por la autoridad, la donación en ciertos casos o la regularización cuando corresponda. Cada una de estas opciones implica requisitos y controles que deben documentarse adecuadamente.
Otro de los temas relevantes es el tratamiento de maquinaria, equipo y otros activos fijos que han llegado al final de su vida útil o se consideran obsoletos. El expositor señala que, bajo determinadas circunstancias y siguiendo criterios específicos de la autoridad, este tipo de bienes también puede recibir un tratamiento similar al de los desperdicios, siempre que se cumplan los requisitos legales aplicables.
Finalmente, se destaca que las autoridades han incrementado las acciones de fiscalización sobre las empresas IMMEX, especialmente en materia de control de inventarios y certificaciones relacionadas con comercio exterior.
Por ello, se recomienda a las empresas fortalecer sus procesos internos, documentar adecuadamente el destino de los desperdicios y mantener controles precisos sobre las mercancías importadas temporalmente. El objetivo es reducir riesgos operativos, evitar sanciones y asegurar el cumplimiento de las obligaciones derivadas del programa IMMEX.
