La Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) manifestó que la administración de Donald Trump no contempla abandonar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) de cara a su primera revisión formal el 1 de julio de 2026.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses descartaron una aprobación automática y confirmaron que buscarán modificaciones profundas enfocadas en endurecer las reglas de origen, reducir los déficits comerciales e incrementar la transparencia en los procesos de manufactura.
Durante la reunión anual del Consejo de las Américas en Washington, Jeffrey Goettman, subrepresentante comercial de la Casa Blanca, señaló que la prioridad será establecer acuerdos arancelarios comunes con México y Canadá.
El funcionario argumentó que productores de Asia utilizan a los socios norteamericanos como plataforma de entrada para introducir insumos al mercado estadounidense de forma preferencial, afectando la competitividad de la manufactura local.
Trazabilidad en acero, aluminio y sector automotriz
La estrategia de la USTR contempla auditorías más estrictas a las cadenas de suministro para certificar el contenido de valor regional. Los puntos centrales expuestos en el foro son:
- Procesos metalúrgicos: se vigilará de forma obligatoria el fundido y vertido (melt and pour) para el acero, así como el fundido y vaciado (smelt and cast) para el aluminio.
- Componentes nacionales: el gobierno estadounidense buscará elevar el porcentaje de insumos norteamericanos en sectores estratégicos y el contenido específico de origen estadounidense.
- Trazabilidad de capitales: especialistas de las firmas Vázquez Tercero y Zepeda, y Santamarina y Steta, coincidieron en que las reglas de origen se volverán más estrictas y que Washington podría ampliar la fiscalización hacia el origen de las inversiones detrás de las plantas manufactureras.
Déficit comercial y agenda de negociación
Goettman puntualizó que el balance comercial de Estados Unidos con México pasó de un déficit de 60,000 millones de dólares en 2018 a casi 200,000 millones de dólares actualmente, colocando al país como su tercer mayor déficit global, detrás de la Unión Europea (220,000 millones) y China (210,000 millones).
Por su parte, Ildefonso Guajardo, exnegociador del T-MEC, consideró que la comparación con China es asimétrica debido a que México consume el triple de bienes estadounidenses que el mercado asiático; no obstante, advirtió que coyunturas extra comerciales colocan a la delegación mexicana en una posición de vulnerabilidad regulatoria.
Debido a que la Casa Blanca no dispone de la autoridad Fast Track o Trade Promotion Authority (TPA) del Congreso para negociar un acuerdo comercial integral de manera expedita, los analistas prevén que las mesas de trabajo se concentren en el Capítulo 4 y sus anexos de reglas de origen.
Estos temas técnicos previos se abordarán en la primera ronda formal de conversaciones bilaterales programada para la semana del 25 de mayo, durante la visita a México del representante comercial estadounidense Jamieson Greer.
Propuestas de reforma al Capítulo Laboral
En paralelo, el Instituto Baker de Políticas Públicas de la Universidad de Rice publicó el documento de trabajo “Rethinking the USMCA Labor Chapter Ahead of the 2026 Review“, elaborado por Rolando Javier Salinas García, el cual recopila las demandas de agrupaciones sindicales para modificar el Capítulo 23 del tratado y el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR).
Las propuestas técnicas presentadas en el informe consideran:
- Disparidad salarial: establecer un salario mínimo regional de 16 dólares por hora para puestos sindicalizados en sectores prioritarios como el automotriz y autopartes.
- Carga de la prueba: modificar las reglas administrativas de quejas para disminuir los requisitos exigidos a los trabajadores al reportar violaciones laborales.
- Negociación colectiva: tipificar la denegación del derecho de negociación colectiva como condición válida para activar sanciones comerciales.
- Ampliación de sectores: extender el campo de aplicación del MLRR hacia actividades de la agricultura, plataformas digitales, energía, centros de datos y derechos de trabajadores migrantes.
- Protocolos homologados: desarrollar un protocolo de investigación estandarizado que incluya la participación de expertos independientes para homogeneizar los criterios de las inspecciones.
Con información de El Financiero, Milenio y El Economista.
