Agotamiento y sobrecarga laboral impulsan demanda de salud mental en empresas

Los trabajadores mexicanos enfrentan niveles intensos de agotamiento, sobrecarga de trabajo y dificultades para desconectarse al concluir la jornada laboral, factores que impulsan la preocupación por el bienestar emocional en las organizaciones.

La Encuesta Nacional de Recursos Humanos 2026, realizada a 227 líderes del sector en México, revela que el 52% de los empleados manifiesta preocupación por el deterioro de su bienestar emocional.

Ivonne Vargas Hernández, curadora académica de la encuesta, explica que las condiciones laborales y la presión operativa provocan que la fuerza laboral demande recursos para atender el estrés, la ansiedad y la salud mental.

Vargas Hernández señala que las jornadas extensas y la imposibilidad de desconectarse impactan el desempeño y la calidad de vida, y afirma que una fuerza laboral que trabaja mucho no necesariamente se correlaciona con la productividad ni con una mejor calidad de vida.

El estudio reporta que únicamente el 23% de los encuestados está totalmente de acuerdo en que su organización posee programas y recursos accesibles para apoyar la salud mental de los colaboradores.

De acuerdo con la especialista, la conversación sobre el bienestar emocional cobró relevancia tras la pandemia y debido a los cambios regulatorios sobre riesgos psicosociales y jornadas laborales, lo que llevó a los empleados a exigir mayor flexibilidad, condiciones de desconexión y espacios de confianza.

Por otro lado, las áreas de Recursos Humanos se encuentran en una transición para abandonar las funciones administrativas y asumir un rol estratégico, aunque persisten brechas en tecnología, analítica de personas y habilidades críticas.

Indica que se demanda un rol más estratégico a este departamento, pero advierte que la falta de preparación limita la adaptación empresarial frente a cambios tecnológicos, regulatorios y operativos.

La encuesta detalla que el 42% de los líderes de Recursos Humanos considera que en su organización no hay una estrategia activa de upskilling y reskilling.

Al respecto, Vargas Hernández afirma que la reconversión de habilidades no opera en México con una estrategia formal, lo que eleva la vulnerabilidad de las compañías para cubrir posiciones o responder a cambios disruptivos.

Además, el 63% de las organizaciones carece de herramientas de People Analytics para la toma de decisiones estratégicas.

Concluye que las empresas deben fortalecer la integración entre áreas, automatizar procesos y emplear tecnología para medir riesgos de rotación, desgaste laboral y cumplimiento regulatorio.

Con información de El Economista