El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), proyectado para alcanzar su total operatividad en junio de 2026, se perfila como un factor para incrementar el atractivo de México en la relocalización industrial (reshoring), en el marco de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De acuerdo con un análisis de S&P Global Market Intelligence, el proyecto ofrece una ruta alternativa al Canal de Panamá, el cual registra saturación por dislocaciones marítimas mundiales, factores climáticos y presiones comerciales en sus operaciones.
La estrategia del CIIT se alinea con las directrices del gobierno federal, que mantiene la relocalización como eje de atracción de capitales a través de los incentivos fiscales y administrativos del Plan México.
Los estados sede del corredor, Veracruz y Oaxaca, concentraron el 32% de las exportaciones marítimas de México y el 31.4% de las importaciones durante 2025, año en el que ambas entidades registraron compras externas por 75,800 millones de dólares frente a 33,000 millones de dólares en ventas al exterior.
Proyecciones y cuellos de botella logísticos
Para el cierre de 2026, S&P Global Market Intelligence estima un crecimiento nominal del 12.5% en las exportaciones ferroviarias y del 5.3% en las marítimas.
Hacia el periodo 2026-2031, la tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) se estabilizará en 2.9% para el sector ferroviario y en 1.4% para el marítimo.
Sin embargo, el análisis técnico detalla que el impacto del proyecto enfrenta limitantes operativas por la baja conectividad terrestre con el centro del país y la alta dependencia del autotransporte, el cual absorbió el 69% de las exportaciones frente a un 9.7% del modo ferroviario en el periodo de 12 meses concluido en febrero.
A los retos de transporte se suman los indicadores de seguridad y gobernanza. En el periodo de 2020 a 2025, México registró un promedio anual de 9,180 incidentes de vandalismo ferroviario y 2,980 robos.
Asimismo, los bloqueos en vías de comunicación representan contingencias para los flujos comerciales; de los 19 registrados a nivel nacional en 2025, seis ocurrieron en el estado de Veracruz.
Costos logísticos y déficit de inversión
En el ámbito de la competitividad general, el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) del Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM) reportó que los costos logísticos del país se ubican entre el 13% y 14% del Producto Interno Bruto (PIB).
Esta proporción supera los rangos de Estados Unidos y Canadá, que fluctúan entre el 8% y 9%, así como el promedio general de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), situado en 8%.
Juan José Orozco y Orozco, presidente de la AMIVTAC, atribuyó este diferencial a factores como la saturación de carreteras, la baja densidad ferroviaria y la falta de capacidad portuaria.
Aunque se mantiene en marcha un plan de inversión pública de 523,000 millones de pesos para el desarrollo de proyectos de transporte y vías terrestres, el CPI puntualizó que México destina actualmente cerca del 2% del PIB a infraestructura, cuando el nivel requerido para cerrar las brechas logísticas y detonar la competitividad industrial debería rondar el 5% del PIB.
Con información de Forbes México y T21.
