La modernización del Acuerdo Global entre México y la Unión Europea proyecta quintuplicar el valor del intercambio comercial entre México e Italia en un plazo de diez años.
Lorenzo Vianello, presidente de la Cámara de Comercio Italiana en México (CCIM), señaló que la actualización de este marco normativo dará mayor certidumbre a las corporaciones europeas que buscan utilizar al territorio mexicano como plataforma de expansión hacia Norteamérica.
De acuerdo con las estadísticas del Banco de México (Banxico) correspondientes a 2025, el comercio bilateral entre ambas naciones alcanzó los 11,066.8 millones de dólares, registrando un déficit para la balanza comercial mexicana de 8,277 millones de dólares.
Con estas cifras, México se posiciona como el segundo mercado más importante para Italia en el continente americano, ubicándose por detrás de Estados Unidos y superando los flujos comerciales con Brasil y Argentina.
Importación de bienes de capital y valor agregado
El análisis de la CCIM detalla que las compras mexicanas a Italia se concentran principalmente en maquinaria y equipo industrial, lo que aporta al desarrollo de la capacidad de transformación técnica de la manufactura local.
Asimismo, el sector agroindustrial se perfila como uno de los rubros con mayor potencial de beneficio mediante la transferencia de tecnología para la conversión de materias primas.
Vianello precisó que productos de origen mexicano como el café, el chocolate y el tomate son procesados industrialmente en Italia para su posterior exportación con márgenes de valor añadido.
La adopción de estos esquemas permitiría a los productores nacionales transitar de la venta de insumos básicos a la comercialización de productos terminados en segmentos premium del mercado europeo, con especial viabilidad para el tequila y el aguacate.
Retos administrativos en aduanas y ventanillas
A pesar de las condiciones regulatorias del país, la Cámara de Comercio identificó la persistencia de cuellos de botella operativos en las fases de tramitación administrativa que impactan a las pequeñas y medianas empresas familiares de origen europeo.
- Sector vitivinícola: las operaciones de importación de vinos y licores registran retrasos por incidencias tecnológicas y demoras en las autorizaciones para la obtención de marbetes del IEPS, derivando en la retención de contenedores en las aduanas.
- Otros rubros afectados: los segmentos farmacéutico, de dispositivos médicos, alimentos, bebidas y el sector energético presentan rezagos similares en la emisión de licencias y permisos de internación.
El organismo empresarial concluyó que la resolución de estas trabas operativas facilitará que los corporativos italianos transiten de la simple exportación al establecimiento de plantas de manufactura local, aprovechando la red de tratados comerciales de México con Sudamérica, Asia y la región del T-MEC.
Con información de Milenio.
