Industria del acero prevé el inicio de licitaciones públicas con contenido nacional en julio

La Canacero estima que en julio iniciarán las licitaciones que priorizan el acero nacional en obras públicas, proyectando una demanda de 3.5 millones de toneladas.

A más de un año de la imposición de aranceles al acero mexicano por parte de Estados Unidos, la industria siderúrgica del país proyecta que en el mes de julio inicien las licitaciones de contratos públicos bajo un esquema que privilegiará la adquisición de metales de fabricación nacional, evitando el uso de productos importados.

Salvador Quesada, director general de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero), señaló que el plan gubernamental tiene como objetivo incorporar insumos hechos en México en las obras de infraestructura del sector público. 

Esta medida contempla el abastecimiento de materiales como varilla, alambrón, mallas, alambres, vigas y acero plano para proyectos relacionados con tuberías de agua, petróleo y gas, así como para la edificación de puentes, escuelas, viviendas y transporte ferroviario.

Estimación de consumo y mesas de trabajo

El acuerdo suscrito entre el sector siderúrgico y el gobierno federal busca priorizar el contenido local en los proyectos de infraestructura. 

De acuerdo con las proyecciones de la Canacero, el volumen de compra estimado para las dependencias oficiales se sitúa en torno a los 3.5 millones de toneladas de acero, cifra que puede variar según los presupuestos y desarrollos anuales de organismos como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Para la implementación de esta estrategia, se establecieron mesas de diálogo técnico destinadas a cuantificar los requerimientos específicos de cada secretaría y entidad pública. 

Quesada indicó que para julio se prevé observar la aplicación de estos criterios tanto en las nuevas convocatorias como en los procesos licitatorios que actualmente se encuentran en curso.

Alineación con el Plan México

La disposición regulatoria cuenta también con la participación de representantes de las empresas constructoras mexicanas, quienes asumieron el compromiso de priorizar el metal nacional en la ejecución de la obra civil.

Esta estrategia de sustitución de importaciones se encuentra alineada con las directrices del Plan México para el fomento del consumo interno. 

La iniciativa busca mitigar el impacto económico en la industria siderúrgica mexicana, la cual registra una reducción en sus flujos de exportación hacia el mercado estadounidense debido a la vigencia de aranceles que alcanzan hasta el 50 %.

Con información de El Universal.