Las leyes secundarias de la reforma para la jornada laboral de 40 horas deben incorporar modificaciones a los tabuladores del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y suprimir los gravámenes aplicados a las horas extraordinarias.
La secretaria general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Industria de la Maquiladora (Sucomm), Miriam del Sol Merino Cuevas, aseveró que este planteamiento, expuesto en foros de consulta del Gobierno Federal, tiene como propósito asegurar beneficios económicos reales para los empleados del sector formal.
La líder sindical precisó que la exención del ISR en el tiempo extra incentivará a los trabajadores a aceptar jornadas adicionales sin sufrir afectaciones severas en sus percepciones netas.
De acuerdo con Merino Cuevas, los recientes incrementos salariales han detonado retenciones fiscales más elevadas que merman el ingreso disponible. Esta situación empuja a empleados con esquemas laborales de cuatro días a buscar un sustento complementario en la economía informal durante los fines de semana.
Ante este escenario, los organismos sindicales expusieron ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) la necesidad de ligar la reducción de la jornada con beneficios fiscales, obteniendo el compromiso de las autoridades para revisar los tabuladores, aunque el ajuste no se encuentra asegurado.
Merino Cuevas refirió que tanto empleadores como trabajadores coinciden en la urgencia del cambio, debido a que el marco fiscal actual resta atractivo y beneficio a la formalidad laboral.
Alertan efectos por cálculos de ISR
Por su parte, el Colegio de Contadores Públicos de Baja California (Ccpbc) alertó que el cálculo actual del ISR en sueldos genera efectos adversos en el poder adquisitivo, provocando que un aumento salarial no se traduzca en una mejora económica efectiva.
El presidente del Ccpbc, Juan Carlos Hernández Loaiza, reconoció la alta complejidad del esquema de retenciones en la nómina mexicana. Explicó que el fenómeno es especialmente crítico en quienes perciben el salario mínimo, un ingreso que por ley está exento de ISR, pero que al ser superado por un solo peso activa retenciones automáticas que reducen el dinero en efectivo que recibe el empleado.
El especialista añadió que existen trabajadores que operan sin retenciones a lo largo del año y terminan obligados a pagar impuestos al momento de presentar su declaración anual, a pesar de que sus ingresos provengan exclusivamente de salarios y prestaciones laborales.
Apuntó que la falta de una planeación fiscal adecuada por parte de las empresas al estructurar los incrementos salariales provoca pérdidas en el flujo de efectivo disponible de los subordinados. Por ello, el presidente del Ccpbc concluyó que es indispensable que los patrones evalúen el impacto fiscal total de las retenciones y las obligaciones anuales antes de autorizar cualquier ajuste, confirmando que existen escenarios donde un trabajador gana más formalmente pero dispone de menos dinero.
Con información de El Imparcial
