La transición a la jornada laboral de 40 horas en México podría generar un incremento salarial del 9.2% y reducir el desempleo al 2.9% entre 2027 y 2030, siempre que se logre un aumento en la productividad.
De acuerdo con el informe Impacto económico de la reducción de la jornada laboral en México de Deloitte, este escenario optimista permitiría que el mercado laboral se mantenga estable mientras los salarios avanzan más rápido que los costos.
El informe destaca que el resultado de este proceso sería un entorno económico más dinámico donde las empresas operen con mayor eficiencia y logren retener el talento en mejores condiciones.
No obstante, la firma califica este panorama como el menos probable, situando el éxito de la reforma en la capacidad de elevar el desempeño para compensar el incremento en los costos laborales.
Desde el 1 de mayo de 2024, entró en vigor la reforma secundaria que establece las reglas para esta transición.
Las empresas disponen de un plazo de siete meses para ajustar sus operaciones, de cara a la primera reducción de dos horas que iniciará el 1 de enero de 2027.
Deloitte analizó otros dos contextos: uno realista, donde el desempleo subiría al 3.4% con un crecimiento salarial moderado del 3.7%, y uno pesimista, con una caída en los salarios reales del 0.8% y una desocupación del 3.7%.
En la proyección pesimista, el aumento de costos se asumiría únicamente mediante el pago de tiempo extraordinario sin elevar la productividad.
La consultora resalta que una reducción bien gestionada eleva el desempeño sin incrementar la carga operativa, basándose en experiencias internacionales.
La clave no es trabajar menos, sino trabajar mejor a través de ajustes de procesos y enfoque en tareas críticas, según resalta la firma sobre el aprendizaje de Islandia.
Actualmente, México es el país de la OCDE con mayor sobrecarga laboral, con 4.7 millones de personas trabajando más de 60 horas semanales.
El estudio reconoce que esta situación ha provocado que el país se ubique entre las naciones con mayor prevalencia del síndrome del burnout.
Asimismo, la firma puntualiza que el estrés laboral es un causante principal de enfermedades cardiovasculares, las cuales representan la primera causa de muerte en México.
Con informació de El Economista
