La implementación de la jornada laboral de 40 horas en México generará un impacto financiero de entre el 20 % y 30 % en los costos de nómina de las empresas, según estimaciones de la firma AON.
Durante el Simposium de Gestión de Arioac en Guadalajara, Martha Hernández, directora de Consultoría en Capital Humano de la firma, instó a las organizaciones a realizar un mapeo urgente de sus turnos actuales, señalando que el personal sindicalizado promedia hoy 46 horas semanales, mientras que el no sindicalizado ronda las 43 horas.
Expertos de EY México advirtieron que el enfoque de la reforma no debe limitarse al pago de tiempo extraordinario, ya que esto solo encarece la mano de obra sin resolver el problema de fondo.
Luis Peña, socio líder de People Advisory Services en EY, señaló que “caminar hacia el encarecimiento de la mano de obra es un paso en sentido contrario a la productividad”.
La firma sugiere que las empresas deben rediseñar sus operaciones y optimizar procesos mediante tecnología para ser más eficientes con menos horas disponibles.
Más allá de los costos, la reforma representa una transformación social sin precedentes. La reducción otorgaría a los trabajadores aproximadamente 400 horas adicionales de descanso al año (equivalentes a 50 jornadas laborales).
Esta tendencia se alinea con las nuevas expectativas del talento, que hoy prioriza el balance vida-trabajo y permisos remunerados adicionales por encima de otros beneficios tradicionales.
El desafío para el liderazgo será integrar estas expectativas en planes de beneficios que fomenten la calidad de vida sin comprometer la viabilidad financiera de las compañías.
Con información de El Economista.
