El Gobierno Federal, en conjunto con los sectores del acero, la vivienda y la construcción, formalizó este miércoles el Acuerdo para el Fomento de la Industria Siderúrgica Mexicana.
Este estratégico, firmado durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca que las obras públicas y los programas de infraestructura privilegien el consumo de acero nacional para fortalecer la autonomía productiva y el empleo en el país.
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, detalló que el acuerdo se basa en tres pilares: coordinación en contrataciones públicas para favorecer la producción local, financiamiento a través de la banca de desarrollo y compromisos de alto impacto en construcción.
Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, enfatizó que la siderurgia es una industria estratégica y que, en las compras gubernamentales, “importa mucho dónde se hace” el producto, no solo su precio.
Desde el sector privado, los beneficios son tangibles:
- Canacero: prevé dar certidumbre a inversiones por 8,000 millones de dólares y proteger 90,000 empleos directos.
- Canadevi: anunció una inversión adicional de 640,000 millones de pesos para vivienda media, sumándose al Programa de Vivienda del Bienestar.
- CMIC: destacó que el sector constructor consume el 60 % del acero del país, por lo que garantizar el abasto nacional reducirá costos y tiempos de obra.
Aunque la presidenta Sheinbaum aclaró que se mantendrá la importación de materiales especializados que no se fabriquen en México, el objetivo central es consolidar el Plan México.
Este esfuerzo busca que la cadena de valor de la construcción sea un motor de crecimiento interno y resistencia frente a prácticas desleales de comercio exterior.
Con información de El Economista.
