A pesar de las tensiones comerciales, México se consolida como uno de los socios más competitivos de Estados Unidos. Un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), realizado con la herramienta Radar Arancelario, revela que las empresas estadounidenses que importaron productos mexicanos en 2025 pagaron un arancel promedio del 3.7%.
Esta cifra sitúa a México en el tercer lugar de competitividad arancelaria entre los principales socios de la Unión Americana, solo superado por Canadá (2.4%) y Taiwán (2.8%). En contraste, China enfrenta una tasa implícita del 28.8%.
La ventaja mexicana reside en la protección del T-MEC, que ha blindado a la mayoría de las exportaciones de los gravámenes generales, con excepciones notables en los sectores de acero, aluminio y automotriz, este último afectado por un arancel activo del 25%.
Desafíos y oportunidades en la revisión 2026
El IMCO advierte que, aunque el agregado es competitivo, sectores clave enfrentan aranceles máximos de hasta el 50%. Ante la revisión sexenal del tratado, el instituto propone cuatro pilares estratégicos para liderar la seguridad económica regional:
- Implementación plena: activar comités de agricultura y reconocimiento mutuo de certificaciones técnicas.
- Integración comercial: modernizar infraestructura fronteriza y agilizar procesos aduaneros para combatir la competencia desleal.
- Agenda tecnológica: coordinar políticas en Inteligencia Artificial y semiconductores para reducir la dependencia de Asia.
- Resiliencia en cadenas de valor: ssegurar el suministro regional de minerales críticos y fortalecer la ciberseguridad.
Isaac Cruz Pardo, investigador del IMCO, subraya que México debe transitar de una postura defensiva a una de liderazgo, aprovechando la digitalización de fronteras y la interoperabilidad para consolidar a Norteamérica como la región más resiliente frente a los bloques de Europa y Asia.
Con información de El Universal.
