La industria automotriz global ha lanzado una advertencia a Estados Unidos: la desaparición o el debilitamiento del T-MEC significaría el retiro inmediato de los modelos de automóviles más económicos del mercado estadounidense.
Según reportes del Wall Street Journal, fabricantes extranjeros han comunicado a los asesores de la Casa Blanca que, sin las ventajas arancelarias del tratado, resulta financieramente inviable producir y vender vehículos de bajo costo en Estados Unidos.
El golpe al bolsillo del consumidor
La viabilidad de los autos económicos en la Unión Americana depende de la profunda integración de las cadenas de suministro en Norteamérica.
Los fabricantes sostienen que, si la revisión del tratado, que debe concluir antes del 1 de julio, no garantiza el arancel cero o reducciones significativas en las piezas fabricadas en la región, los costos de producción se dispararían, forzando la salida de los modelos de entrada que hoy son accesibles para millones de familias estadounidenses.
De “Mejor acuerdo” a tensión arancelaria
La relación comercial vive un momento de paradoja. Aunque Trump presentó el T-MEC en 2020 como el “mejor acuerdo comercial de la historia”, el año pasado impuso un arancel del 25% a las exportaciones de automóviles de México y Canadá bajo el argumento de “seguridad nacional”.
Esta medida rompió el esquema de arancel cero y ha generado una presión sin precedentes sobre la industria.
Por su parte, empresas como Nissan y otros gigantes del sector han instado a Washington a eximir de estos gravámenes a las unidades producidas en México para evitar el colapso de la competitividad regional.
Un calendario contra reloj
Las negociaciones se encuentran en un punto crítico. Mientras que México y Canadá ven en la revisión una oportunidad para aliviar las tensiones arancelarias, el calendario se complica por las fricciones directas entre Washington y Ottawa.
La industria insiste en que el T-MEC no es solo un papel, sino la base operativa de la producción automotriz estadounidense; sin él, el mercado de “autos baratos” en Detroit y el resto del país podría ser cosa del pasado.Con información de Reforma.
