La Cámara de Diputados busca asegurar dos días de descanso obligatorios por cada cinco de trabajo una vez que concluya la implementación de la jornada de 40 horas en 2030.
La iniciativa, promovida por la diputada Lilia Aguilar Gil, plantea añadir un artículo transitorio a la Constitución para obligar al Congreso a realizar las adecuaciones normativas necesarias en un plazo de 120 días naturales tras alcanzar la meta del año 2030.
Lilia Aguilar Gil afirma que la gradualidad establecida permite que los empleadores ajusten sus esquemas laborales para garantizar esta distribución. Según la legisladora, garantizar dos días de descanso no solo es un acto de justicia social, sino una medida estratégica para el desarrollo económico sostenible.
Esta propuesta surge porque, aunque la reforma constitucional vigente redujo el límite a 40 horas, el piso mínimo de descanso permaneció en un solo día por cada seis laborados.
La reciente reforma a la Ley Federal del Trabajo introdujo flexibilidad en la distribución de las horas, permitiendo acuerdos entre patrones y empleados.
El cambio principal eliminó el tope de ocho horas diarias en la jornada diurna para que funcione como referencia aritmética. Esto permite distribuir las 40 horas en cinco días o extender la jornada para obtener ingresos por tiempo extraordinario.
Además, el Congreso aprobó medidas que incluyen el registro electrónico obligatorio de las horas laboradas, bajo la supervisión de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. El incumplimiento de estas normas podrá derivar en multas de hasta 586,550 pesos.
El proceso de transición también contempla un ajuste paulatino en el límite de tiempo extraordinario, el cual alcanzará su nuevo tope de 12 horas en el año 2030.
Con información de El Economista
