Trazabilidad y control: el impacto de la legislación aduanera en 2026

La nueva Ley Aduanera ajusta procesos y tiempos de despacho en Tijuana, priorizando la trazabilidad y la tecnología.

La implementación de la nueva legislación en materia de comercio exterior ha generado transformaciones operativas en Tijuana, afectando directamente los procesos de importación y los tiempos de despacho de mercancías.

Paul Martínez Ávalos, vicepresidente ejecutivo de la Confederación de Agentes Aduanales de la República Mexicana (Caarem), señala que el inicio de año ha presentado complejidad, aunque muestra avances gracias a la coordinación institucional.

La nueva ley aduanera modifica el concepto tradicional del sector al trascender el uso del pedimento e incorporar procesos de trazabilidad y control más amplios. Según explica Martínez Ávalos, este esquema demanda una interconexión profunda entre agentes aduanales, transportistas, importadores y autoridades. El cumplimiento de las disposiciones regulatorias actuales depende ahora de un uso intensivo de herramientas tecnológicas.

La adaptación a un sistema donde la regulación comienza antes del cruce aduanero ha provocado variaciones en los tiempos de despacho. Estos cambios no deben considerarse retrasos, sino ajustes hacia un modelo que prioriza la prevención, la supervisión anticipada y la responsabilidad compartida entre los actores de la cadena logística.

Industrias como la textil y el acero enfrentan retos específicos debido a la exigencia de parámetros más estrictos. Paul Martínez Ávalos detalla que el objetivo primordial es garantizar la trazabilidad de estas mercancías sin detener la actividad comercial, buscando un equilibrio entre la protección de la industria nacional y la facilitación del comercio exterior.

Con información de El Imparcial