Organismos empresariales mexicanos advirtieron que la imposición de nuevos aranceles afectará no solo a México, sino también a la economía de Estados Unidos debido a su profunda integración productiva.
El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Index y Concamin expresaron formalmente su preocupación a Jamieson Greer, titular de la USTR, señalando que las investigaciones bajo la Sección 301 sobre exceso de capacidad manufacturera generan una “considerable incertidumbre” que obstaculiza la inversión en la región.
La iniciativa privada argumentó que México debe ser exento de estas medidas, ya que es una economía abierta de mercado que no interviene para deprimir la demanda interna ni otorga subsidios para mantener capacidades ineficientes.
Los organismos destacaron que México es el socio comercial que incorpora la mayor cantidad de insumos estadounidenses en sus exportaciones, por lo que cualquier restricción perturbaría las cadenas de suministro y los costos de los propios fabricantes y consumidores en Estados Unidos.
El impacto de la inestabilidad política ya es cuantificable. Según un análisis de Oxford Economics para la Cámara de Comercio Internacional, México dejó de percibir 17,400 millones de dólares (mdd) en inversión empresarial (IED) durante 2025 debido a la incertidumbre comercial. En términos porcentuales, México y Canadá fueron las economías más golpeadas del G-20, con inversiones 5.3 % y 6.8 % inferiores a lo previsto, respectivamente.
Para 2026, las proyecciones indican que, en un escenario adverso de mayor tensión comercial, México podría enfrentar una caída del 10.8 % en inversión real, equivalente a una pérdida de 30,200 mdd.
Por el contrario, de reducirse la incertidumbre política a partir del segundo trimestre, el país sería el mayor beneficiario global con un repunte estimado del 7.6 % en la llegada de capitales, subrayando la sensibilidad de la economía mexicana a los flujos de capital provenientes de Estados Unidos.
Con información de Reforma y El Economista.
