El representante de Ontario en Estados Unidos, David Paterson, afirmó que es posible alcanzar un acuerdo para resolver las fricciones comerciales bilaterales durante 2026.
En el marco de la próxima revisión del T-MEC, Paterson señaló que los responsables políticos canadienses han identificado puntos sensibles como el acceso al mercado lácteo, impuestos digitales y normas sobre autopartes para facilitar el diálogo con la administración estadounidense.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que Canadá no permitirá que Estados Unidos dicte de manera unilateral las condiciones de la revisión del tratado.
Subrayó que, ante las acciones arancelarias impuestas el año pasado, el país necesita diversificar su comercio y reducir la fuerte dependencia de su vecino del norte.
En el mismo sentido, Jean Charest, asesor de Carney, indicó que Washington busca múltiples concesiones de Ottawa antes de iniciar las conversaciones formales.
Ontario concentra la totalidad de las plantas de ensamblaje de automóviles y gran parte de la industria siderúrgica de Canadá, sectores que exigen la reducción de aranceles al aluminio, acero y vehículos.
Paterson destacó que la presión de las propias empresas estadounidenses, que enfrentan costos elevados por los aranceles, favorecerá la postura de Canadá, ya que este país se mantiene como el principal mercado de exportación para vehículos fabricados en Estados Unidos.
A diferencia de México, que iniciará negociaciones formales el 25 de mayo, Canadá aún no tiene una fecha definida para sus conversaciones.
Janice Charette, principal negociadora comercial con Estados Unidos, señaló que no se espera resolver todas las cuestiones antes del 1 de julio, fecha límite para la revisión sexenal, aunque aclaró que esto no significaría el fracaso del acuerdo norteamericano.
Con información de El Financiero y Reforma.
