La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) manifestó su rechazo a la investigación que realiza Estados Unidos bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio sobre un presunto exceso de producción manufacturera.
La asociación advirtió que la aplicación de posibles sanciones o aranceles adicionales perjudicaría gravemente la competitividad y la integración industrial de Norteamérica.
En sus comentarios enviados a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), afirmó que el sector automotriz mexicano no debe señalarse como generador de exceso de capacidad, ya que un tercio de los insumos en los vehículos fabricados en México provienen de proveedores estadounidenses.
Según la asociación, la producción nacional apoya los empleos y la inversión de capital en Estados Unidos en lugar de desplazarlos, funcionando como una extensión de la cooperación regional.
Insistió en que someter a los vehículos ligeros a las medidas de la Sección 301 sería incompatible con el espíritu del T-MEC. El sector opera bajo normas de origen y disciplinas laborales exigentes, sirviendo como plataforma para que fabricantes estadounidenses produzcan para su propio mercado interno utilizando componentes de su país.
La AMIA señaló que sumar nuevos gravámenes a los ya existentes por la Sección 232 en acero y aluminio dañaría diversas actividades económicas y un gran número de empleos.
Finalmente, solicitó respetuosamente que no se impongan aranceles a automóviles ni autopartes, subrayando que estas sanciones socavarían la capacidad de Estados Unidos para competir frente a otras regiones del mundo.
Con información de Reforma.
