La sobreproducción en China y su pérdida de mercado en Estados Unidos generan una oportunidad estratégica para México dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Según Manuel Díaz, experto en comercio exterior, las tensiones comerciales y las restricciones a insumos chinos obligan a las empresas a replantear sus cadenas de suministro, favoreciendo la relocalización de operaciones hacia América del Norte.
Díaz añade que la menor participación de China con su principal socio comercial permite que la proveeduría se traslade gradualmente a México, lo cual representa una oportunidad enorme que el país debe aprovechar mediante bases sólidas en política energética e inversión.
Kenneth Smith Ramos, economista y ex negociador del T-MEC, señala que el endurecimiento de aranceles contra productos chinos ha provocado un efecto de sustitución favorable para México.
El experto explica que Estados Unidos busca reducir su dependencia de China y recurre a mercados como el mexicano, lo que ha incrementado las exportaciones nacionales al vender productos que antes se compraban al país asiático. No obstante, el crecimiento de la economía china enfrenta una desaceleración proyectada del 5% al 4% para 2027.
Pierre-Olivier Gourinchas, economista jefe del Fondo Monetario Internacional, explica que esto refleja desequilibrios internos donde el consumo doméstico es débil frente a un sector exportador dinámico, lo que requiere reequilibrar los motores de crecimiento.
Por su parte, José Martínez, coordinador del laboratorio de análisis en comercio de la UNAM, expone que la sobreproducción china reduce su participación porcentual en el comercio internacional, lo que refuerza la relación entre México y Estados Unidos.
Martínez aclara que más que una sustitución total, existe una complementación comercial que podría derivar en una reducción drástica de las exportaciones chinas si México ofrece las condiciones adecuadas para la inversión.
Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, advierte que si la producción industrial de China rebota por encima de las expectativas, podría resurgir la preocupación por la competencia externa; de lo contrario, México reactivará narrativas de crecimiento como el nearshoring.
Finalmente, Juan Carlos Ostolaza Cortés, director general del Centro de Competitividad de México, menciona que las pequeñas y medianas empresas mexicanas deben implementar una estrategia 360° que no se base en la reducción de precios, sino en la cercanía y la flexibilidad.
Precisa que la comunicación directa y la respuesta inmediata son ventajas competitivas frente a la logística asiática.
Ante la llegada de empresas que buscan aprovechar el T-MEC, el directivo destaca que las pymes deben profesionalizarse en finanzas y operación para integrarse como proveedores de primer nivel en las cadenas globales.
Con información de Milenio
