Las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz han provocado un alza en el precio del diésel que impacta directamente en los costos logísticos de México.
De acuerdo con Augusto Ramos Melo, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), por cada peso que aumenta el combustible, los fletes se encarecen un 4 %.
Esta situación genera un efecto dominó donde el transportista traslada el costo al cliente y este al consumidor final, presionando el índice inflacionario.
El incremento operativo es crítico para las empresas del sector, ya que el combustible representa hasta el 30 % de sus costos totales.
Por supartem Manuel Sotelo, director general de Fletes Sotelo, explicó que en la frontera norte el costo para llenar un tanque de tractocamión pasó de 5,927 a 6,795 pesos en pocos meses.
El directivo señaló que los transportistas no pueden absorber estos incrementos sin poner en riesgo la viabilidad de sus empresas, lo que obliga a ajustes constantes en las tarifas de los servicios.
Ante este panorama, la Canacar mantiene un diálogo con el Gobierno Federal para buscar mecanismos que amortigüen el impacto económico.
Augusto Ramos Melo agradeció la apertura de la presidenta Claudia Sheinbaum y de la Secretaría de Hacienda para evaluar medidas que mitiguen el alza de un insumo que mueve el 80 % de las mercancías en el país.
No obstante, el sector marítimo y aéreo también enfrenta dificultades; Astrid Karam, líder de Marine & Cargo en Marsh México, advirtió sobre aumentos en seguros y fletes marítimos, mientras que Carsten Spohr, consejero delegado de Lufthansa, alertó sobre una escasez sistémica de combustible de aviación a nivel global.
Con información de Expansión, El Financiero y Forbes México.
