La reciente limpieza masiva del Padrón de Importadores en México no se debe a esquemas de evasión sofisticados, sino a la expulsión de contribuyentes inactivos.
Según datos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), la causal de suspensión dominante es la falta de operaciones de comercio exterior por más de 12 meses.
Este fenómeno refleja una depuración por obsolescencia operativa, donde el registro se vacía de jugadores que han dejado de tener presencia en el mercado internacional.
Al cierre de febrero de 2026, el padrón contaba con 103,231 registros activos. A pesar de la reducción de inscritos, la actividad comercial no se ha frenado; en 2025 se registraron más de 8.1 millones de importaciones y la recaudación vinculada al sector mantuvo un crecimiento real de doble dígito.
Estos indicadores sugieren que el comercio exterior mexicano se está concentrando en un número menor de participantes, pero con mayor capacidad operativa y financiera.
Un cambio relevante en 2026 es el repunte de suspensiones por la no localización del contribuyente en su domicilio fiscal, superando los registros de años previos.
Aunque esta señal de riesgo administrativo es creciente, la mayoría de las bajas siguen siendo salidas totales por inactividad.
Esta tendencia indica que el cumplimiento en México exige una continuidad disciplinada, convirtiendo la pausa operativa en un mecanismo de salida automática del sistema aduanero.
Con información de T21.
