La reforma a la Ley Aduanera publicada en diciembre pasado redefine el equilibrio comercial en México al transferir la responsabilidad del cumplimiento fiscal y la verificación de los contribuyentes hacia el agente aduanal.
El nuevo marco normativo obliga a estos profesionales a cerciorarse de la capacidad operativa e infraestructura de sus clientes, asumiendo funciones que anteriormente correspondían a la autoridad fiscalizadora.
Este cambio busca robustecer el control y combatir la evasión, pero ha generado un entorno donde el agente aduanal es el centro de la verificación integral del importador y exportador.
Felipe Miguel González Jaimes, agente aduanal y ex presidente de la Confederación Latinoamericana de Agentes Aduanales (CLAA), señala que la figura del titular de la patente ha cambiado totalmente, pues ahora deben validar la localización y el cumplimiento fiscal de sus clientes.
Esta nueva carga administrativa ha provocado la detención de operaciones por incumplimientos menores de los contribuyentes, lo que impacta directamente en la cadena de suministro y en los costos logísticos.
- El artículo 162 obliga a los agentes a cerciorarse de las condiciones del importador, un concepto que carece de límites precisos de responsabilidad.
- La regla 1.4.14 exige integrar expedientes detallados para validar la infraestructura y congruencia de las operaciones del cliente.
- La recaudación aduanera presentó una caída real del 16.8% en febrero de 2026, sumando 101 mil 568.38 mdp, derivado de la imposibilidad de operar con empresas en incumplimiento.
- El acumulado enero-febrero de 2026 refleja una contracción del 13% respecto al año anterior, con una recaudación de 207 mil 591.29 mdp.
Nashielly Escobedo, directora de la CLAA, cuestiona por qué estos filtros de control no se fortalecen desde la inscripción al padrón de importadores del SAT en lugar de delegarlos al agente aduanal.
González Jaimes añade que el sector se encuentra en una posición vulnerable al no tener acceso directo a las bases de datos del SAT para verificar la información que se les exige validar.
Además, la eliminación de excluyentes de responsabilidad en mercancías de difícil identificación aumenta el riesgo en sectores especializados como el energético y químico.
La implementación de la manifestación de valor electrónica (MVE) suma presión al sistema, con menos del 40% de las empresas preparadas para su adopción total.
Según Felipe González Jaimes, el agente aduanal recibe información comercial pero no participa en la negociación de contratos, lo que crea una brecha entre la información disponible y la responsabilidad legal asumida.
Esta sobrecarga y falta de certeza jurídica podrían comprometer la competitividad de México frente a procesos de relocalización como el nearshoring.
Con información de T21.
