El Gobierno de Estados Unidos buscará que México abra el sector energético a la iniciativa privada de ese país durante la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto, señaló en entrevista que el reporte de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre barreras al comercio exterior indica que el sector energético será un tema relevante en la renegociación del acuerdo.
Explicó que la postura estadounidense se enfoca en cuatro áreas: permisos de importación de combustibles, actividades upstream en hidrocarburos, inversión en generación eléctrica sin restricciones y eliminación del trato preferencial a Pemex en el cumplimiento de estándares.
Indicó que en la edición anterior del reporte National Trade Estimate (NTE), la USTR ya había abordado el tema energético, aunque sin el mismo nivel de detalle. En el documento más reciente se menciona la prevalencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la deuda de Pemex con proveedores estadounidenses y aspectos de discriminación regulatoria.
Señaló que estos elementos reflejan que el tema energético tendrá peso en la mesa técnica de negociación, lo que genera presión para el Gobierno mexicano.
El especialista consideró que el Gobierno mexicano podría ampliar la participación privada en el sector energético sin requerir cambios constitucionales ni legales.
Explicó que la prevalencia de la CFE está diseñada para limitar la participación privada en generación o inversión mixta a un umbral de 46 por ciento, aunque no existe una restricción legal estricta, por lo que el tema responde a decisiones de carácter político.
Agregó que en hidrocarburos la legislación permite contratos con privados sin la participación de Pemex, aunque en teoría se consideran excepcionales, lo que en la práctica podría ampliarse.
No obstante, indicó que para generar mayor certidumbre sería necesario ajustar elementos como el límite de 54 por ciento, incluso sin modificar reglamentos, con el objetivo de permitir mayor apertura y atender las quejas en el marco del T-MEC.
El miércoles, la USTR presentó el reporte NTE, en el que detalla barreras al comercio exterior en diversas áreas, incluida la energía.
Entre los puntos señalados se encuentra la deuda de Pemex con proveedores estadounidenses, estimada en alrededor de 2 mil 500 millones de dólares.
El documento también indica que la reforma energética fortaleció a CFE y Pemex, lo que limitó la participación de empresas privadas en el mercado.
Asimismo, cuestiona la desaparición del regulador energético y la creación de la Comisión Nacional de Energía (CNE), dependiente de la Secretaría de Energía (Sener).
También señala que el reglamento de la Ley de Hidrocarburos prohíbe ciertas actividades de transbordo de combustibles, lo que reduce la flexibilidad logística y eleva los costos operativos para empresas estadounidenses, favoreciendo a Pemex.
Finalmente, expone que los cambios regulatorios imponen nuevas restricciones a los permisos de combustibles y reducen su vigencia, de 20 a cinco años en importación y de 30 a dos años en comercialización, entre otros efectos.
Con información de Reforma
