A pesar de la obligatoriedad de la seguridad social, la formalización del empleo doméstico en México avanza con lentitud.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) informa que solo 59,000 personas cuentan con una afiliación vigente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), lo que representa apenas el 2.3 % de los 2.5 millones de trabajadores del sector registrados por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI entre finales de 2025 y principios de 2026.
De acuerdo con el reporte de la STPS, el perfil de la población afiliada se distribuye en un 65 % de mujeres y un 35 % de hombres.
Este esquema de protección ha permitido que 46,000 personas obtengan una pensión y 11,000 inicien su vida laboral bajo la formalidad.
Al sumar a los familiares, la cobertura total alcanza a 124,000 personas; sin embargo, la gran mayoría de las trabajadoras del hogar —quienes conforman el 90 % de este sector— perciben ingresos menores a dos salarios mínimos y enfrentan jornadas que superan las 48 horas semanales o esquemas de trabajo por días que complican su registro oficial.
Para fomentar la certidumbre jurídica y simplificar los trámites, la Secretaría del Trabajo ha implementado un modelo de contrato y una guía orientativa dirigidos a empleadores y trabajadores.
El desafío para el año 2026 se mantiene en trasladar las herramientas legales a la realidad de los más de dos millones de personas que aún laboran en la informalidad.
Con información de El Economista.
