El estudio Pulsómetro Logístico 2026, en el que participaron 10 organizaciones líderes del sector, reveló que el sistema logístico mexicano atraviesa un momento crítico definido por riesgos estructurales y una oportunidad histórica derivada de la relocalización de inversiones.
El análisis sostiene que las decisiones tomadas en los próximos años determinarán si México se consolida como uno de los principales centros logísticos de Norteamérica.
Riesgos estratégicos y cuellos de botella
El documento identifica factores específicos que limitan actualmente el crecimiento y la competitividad del sector:
- Infraestructura: se perfila como el principal cuello de botella estructural. El crecimiento de la actividad industrial está presionando la capacidad de puertos, carreteras, ferrocarriles y parques industriales.
- Inseguridad: se ha consolidado como un riesgo operativo estratégico que afecta los flujos de mercancías.
- Escasez de talento: la falta de personal especializado representa uno de los límites más severos para la expansión empresarial.
- Digitalización: aunque el proceso se ha acelerado, muchas organizaciones aún luchan por traducir la inversión tecnológica en una mejora real de la productividad.
Oportunidades y reconfiguración del mercado
A pesar de los desafíos, el estudio destaca que la relocalización de manufactura está generando nuevos corredores industriales y configuraciones en las redes de distribución. Esta dinámica es fundamental para elevar la resiliencia y la competitividad del país en el largo plazo.
Los especialistas concluyen que la próxima década será definitiva para el posicionamiento de México, dependiendo de la gobernanza logística y la inversión conjunta entre el sector público y privado en tecnología y seguridad.
Con información de Reforma.
