Gobierno e industria acuerdan nuevo esquema de proveeduría

Este martes comienza una nueva etapa de colaboración entre el gobierno federal y las industrias textil, del vestido y del calzado para definir los lineamientos técnicos que regirán las compras gubernamentales. 

Este martes comienza una nueva etapa de colaboración entre el gobierno federal y las industrias textil, del vestido y del calzado para definir los lineamientos técnicos que regirán las compras gubernamentales. 

Alejandro Malagón, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), informó que el objetivo central es sustituir importaciones asiáticas tras el incremento al 65 % del requisito de contenido nacional en las adquisiciones del Estado.

Explicó que el cambio de un 50 % a un 65 % de contenido nacional representa un aumento cercano al 33 % en la exigencia de integración local. 

Malagón señaló que esta modificación es una gran oportunidad para el sector, ya que anteriormente las licitaciones priorizaban el precio más bajo, lo que favorecía a productos importados, mientras que ahora se privilegiará el valor de la producción nacional.

Por su parte, José Pablo Maauad, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive), destacó la relevancia de este ajuste al identificar que el gobierno federal es el mayor comprador del país, con adquisiciones de bienes textiles y confeccionados que alcanzan los 9,000 millones de pesos. 

Maauad calificó como muy relevante el incremento de 15 puntos porcentuales en el valor de contenido nacional para fortalecer la atención al mercado gubernamental. 

La agenda de trabajo para esta semana incluye reuniones entre representantes de la industria de la moda y autoridades de salud, como la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE y Pemex. 

Según Alejandro Malagón, estas sesiones servirán para homologar productos, definir fichas técnicas y establecer patrones de elaboración. 

Además, resaltó que esta medida forma parte de acciones anticorrupción para transparentar contratos que antes se destinaban a la importación y canalizarlos ahora hacia el mercado interno.

Con información de El Economista.