Cerca del 30 % de las empresas en México no registra correctamente las horas extras de sus trabajadores, situación que cobrará mayor relevancia con la reforma laboral que reducirá la jornada semanal de 48 a 40 horas y requerirá sistemas electrónicos para contabilizar el tiempo trabajado.
Con el nuevo esquema, las compañías deberán migrar de controles tradicionales —como listas en papel o relojes checadores aislados— a plataformas digitales capaces de generar registros verificables para el cálculo de nómina y posibles revisiones de la autoridad laboral.
La adopción de estos sistemas podría incrementar los costos operativos de las empresas entre 10 % y 30 %, aunque especialistas consideran que será necesaria ante la aplicación gradual de la reforma hasta 2030.
Además, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) reforzará la supervisión mediante auditorías y herramientas como el Sistema de Inteligencia de Datos para la Inspección Laboral (SIDIL), que permite identificar centros de trabajo con mayor probabilidad de incumplir normas laborales.
En 2024 la dependencia realizó más de 32,000 inspecciones que beneficiaron a 4.8 millones de trabajadores.
Con información de Expansión.
