México se mantiene como uno de los destinos con mayor dinamismo para el capital inmobiliario en 2026, impulsado por la relocalización de cadenas de suministro y el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un contexto de tensiones arancelarias y revisión del acuerdo comercial.
La estrategia de Estados Unidos para reducir su dependencia de Asia, particularmente de China, ha acelerado la decisión de empresas manufactureras de acercar su producción a Norteamérica.
En este entorno, México ha ganado atractivo como plataforma exportadora por su cercanía geográfica, costos competitivos y acceso preferencial a Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con la Encuesta de Sentimiento de Inversión en Latinoamérica de CBRE, el entorno regional es mayormente estable y los inversionistas retoman operaciones de manera selectiva, con preferencia por activos vinculados a producción, almacenamiento y distribución.
Lyman Daniels, presidente de CBRE México, Colombia y Centroamérica, señaló que el sentimiento de inversión se mantiene constructivo, con ejecución cautelosa y despliegue selectivo de capital.
En México, el interés se concentra en activos industriales, logísticos y de oficinas, con submercados destacados como Ciudad de México, Monterrey, Tijuana y Querétaro, así como Guadalajara, Toluca, Ciudad Juárez, San Luis Potosí y la región sur-sureste. También se observa interés en el sector hotelero, desarrollos residenciales y comercio minorista.
El proceso de revisión del T-MEC genera atención en los mercados, ya que la certidumbre sobre su continuidad será clave para sostener el flujo de inversiones asociadas al nearshoring.
CBRE indicó que las tasas de capitalización en México reflejan estabilidad y una normalización en el precio del riesgo frente a otras plazas de la región.
Con información de Forbes México.
