La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) publicó su Agenda de Política Comercial 2026, en la que plantea buscar nuevas reducciones de aranceles y barreras no arancelarias, aplicar acuerdos comerciales “recíprocos” y evaluar la apertura de investigaciones por prácticas desleales bajo la Sección 301.
El documento señala que se buscará subsanar deficiencias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), incluidas reglas de origen y temas relacionados con inversiones y exceso de capacidad industrial.
La agenda también contempla gestionar el comercio bilateral con China, avanzar en nuevos acuerdos con diversos socios y fortalecer cadenas de suministro en minerales críticos, semiconductores, autopartes, productos farmacéuticos y tecnologías energéticas. Además, promoverá intereses comerciales en foros como el G7, G20, OCDE y la OMC.
En este contexto, el exsubsecretario de Comercio Exterior, Juan Carlos Baker, señaló que los temas que podrían concentrar la revisión del T-MEC son automotriz, acero y aluminio, tecnología, minerales y agricultura.
Durante su participación en la Asamblea General Ordinaria 2026 de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), indicó que Estados Unidos podría impulsar cambios en reglas de origen, cuotas agrícolas, mecanismos de solución de controversias, monitoreo de inversiones, aranceles y disposiciones laborales.
Añadió que la eliminación de aranceles bajo la Sección 232 sería relevante para México, mientras que el fallo de la Suprema Corte sobre la IEEPA tuvo efectos limitados para las exportaciones mexicanas que cumplen con el tratado.
Paralelamente, más de 60 cámaras y organismos empresariales de Estados Unidos enviaron una carta al representante comercial Jamieson Greer en la que expresaron su respaldo a la extensión del T-MEC por otros 16 años.
De acuerdo con Forbes México, las organizaciones solicitaron mantener el comercio libre de aranceles para productos que cumplen con el acuerdo y evitar nuevas tarifas a México y Canadá.
Los firmantes advirtieron que cambios en reglas de origen podrían generar interrupciones en las cadenas de suministro, aumentar costos y afectar la competitividad regional.
Destacaron que más de 13 millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México y Canadá, y que ambos países son destinos clave para exportaciones manufactureras, agrícolas y de pequeñas y medianas empresas estadounidenses.
Con información de Forbes México y El Universal.
