La relocalización de operaciones hacia mercados más cercanos a Estados Unidos ha abierto oportunidades para estados del norte del país, como Coahuila, que busca posicionarse como un polo estratégico de manufactura, logística y servicios especializados.
De acuerdo con el Banco Mundial, el nearshoring puede reducir costos logísticos hasta en 30% y acortar tiempos de entrega, factores relevantes para industrias que dependen de eficiencia operativa y cercanía con sus mercados finales.
La ubicación geográfica de Coahuila, su conectividad con Estados Unidos y su tradición industrial son activos para atraer inversión. No obstante, especialistas y representantes del sector privado coinciden en que el impacto dependerá del fortalecimiento de infraestructura, capital humano y coordinación institucional.
Salomón Issa Tafich, empresario coahuilense, señaló que la reubicación de operaciones representa una oportunidad histórica para el estado, pero exige ecosistemas industriales funcionales y sostenibles, además de ventajas geográficas.
Entre los principales retos se encuentran la infraestructura logística e industrial, como parques industriales, centros de distribución, conectividad carretera y servicios energéticos confiables. Issa Tafich afirmó que una infraestructura adecuada puede elevar el crecimiento del PIB regional en porcentajes sin precedentes recientes.
A ello se suma la formación de talento especializado; datos del INEGI indican que la capacitación laboral puede incrementar la productividad en más de 20% cuando está alineada con las necesidades del sector productivo.
También cobra relevancia la sostenibilidad, al evaluarse el crecimiento no solo por su impacto en el PIB, sino por su capacidad de generar empleo de calidad y desarrollo regional equilibrado.
Con información de Forbes México.
